¿Qué pasó en el PRI en el 2012?
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¿Qué pasó en el PRI en el 2012?

 

Nuevos dirigentes del PRI en Oaxaca

En el proceso electoral del 1 de julio del 2012. Los ciudadanos salimos a cumplir con nuestro deber cívico en busca de la democracia en el país. Para muchos votantes y afiliados a algún partido no hubo sorpresas ni cambio importante que pudieran haber alterado, de manera significativa, las tan traídas y llevadas encuestas; que durante los 90 días de campañas fueron importantes referentes para darnos una idea de lo que serían los resultados finales.

Aunque en el proceso de las campañas hubo muchos factores que parecían que las encuestas podrían tomar un rumbo diferente no fue así; los resultados para Presidente de la República, fueron los que desde un inicio de campaña se esbozaron, según las encuestas que daban como ganador al abanderado tricolor: Enrique Peña Nieto.

Pero ¿qué pasó en el ámbito local? ¿Qué pasó con el PRI en Oaxaca?, ¿sería acaso que en realidad la gente estaba confundida a la hora de cómo emitir su voto? ¿O fue acaso que los oaxaqueños decidieron castigar al partido revolucionario institucional?

Un partido que tenía en el 2012 una ciega confianza en que los ciudadanos oaxaqueños una vez más les darían la oportunidad de “servirles”, pero no fue así; y es que no hay mejor manera de medir la conformidad o quizá deba decir la inconformidad de la gente que el sufragio directo, universal y secreto; es decir, en las urnas la confianza en esa ocasión no favoreció a los priistas.

Al perder las senadurías de mayoría relativa y casi todas las diputaciones federales, esto constituyó un golpe demoledor, contundente a la soberbia que permeaba en la estructura priista en aquel entonces en el estado.

En este mismo contexto las reacciones cupulares no se hicieron esperar y no fue para menos. Después de la pérdida de la confianza del pueblo oaxaqueño se buscó un culpable, el clásico “chivo expiatorio” por ello, el peso social y la guillotina debió caer sobre los dirigentes del PRI en Oaxaca, a quienes en un hecho natural en la política que se práctica en esta provincia, no les pidieron, les exigieron su renuncia.

Pero, ¿Sería realmente la culpa de los dirigentes? Siendo benevolentes podría decirse no sin una buena dosis de ingenuidad, que podría ver sido también por la falta de información del IFE ahora INE o por la pobre participación y la poca capacidad de algunos priistas que se encontraban al frente de algún municipio o algún puesto público. Sin embargo, la razón fundamental salió a la luz cual si tuviese vida propia, por más que los responsables y los medios de información trataron de ocultarlo: la razón fundamental de la debacle priista del 1 de julio del 2012 fue el voto de castigo de los oaxaqueños por las malas administraciones.

Esto nos condujo a una realidad inobjetable: que el pueblo ya no está dispuesto a perdonar más traiciones, y para muestra los resultados obtenidos en esa elección. Es claro que la estructura política del PRI tiene que buscar la manera de recobrar la confianza de un pueblo que por muchos años le fue fiel; esto podría ser un preámbulo para que salgan a la luz pública, personajes que se creía que su carrera política había terminado.

Los grupos del PRI, apostaron a la unidad y aceptaron a Jorge González llescas, como Presidente y a Mariana Nassar Piñeyro, como Secretaria General del Comité Directivo Estatal del PRI, en sustitución de Germán Espinoza Santibáñez y de Julieta Famania Ruiz. Los escogieron por esas afinidades, por sus perfiles, y su facilidad de comunicarse y esto será el combustible para que les garantice el triunfo este 2018.

Veremos cuánto aguante y habilidad tienen para llegar a las elecciones del 1 de julio, serán cuatro meses políticos muy interesantes, donde el fuego amigo estará a la orden del día. Esto es importante. Y ¡Hay que decirlo!
Es mi opinión, Y nada más…
raulcampa@hotmail.com