"Peregrino", el perro que caminó hasta Juquila
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“Peregrino”, el perro que caminó hasta Juquila

Conoce la historia de este can, que frente al Santuario de la Virgen ladró por primera vez

“Peregrino”, el perro que caminó hasta Juquila | El Imparcial de Oaxaca
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Es algo extraño ya que de la nada salió el perro se nos unió y no se quiso ir; días antes de salir a Juquila había soñado con mi abuelo, ya difunto y como dicen que las personas reencarnan en animales, pensé que tal vez era él y por eso decidí llevármelo”    Constantino Charis, peregrino

Constantino García Charis y Dulce Rodríguez, una pareja de fieles creyentes de la Virgen de Juquila, participaron en una peregrinación al santuario junto con otras personas de Santa Cruz Xoxocotlán y San Martin Mexicápam.

 

El sábado 30 de noviembre partieron a las  6 de la mañana en la peregrinación a pie, tenían puestas sus esperanzas y fe en que sería una experiencia inolvidable; nunca se imaginaron que en el camino se encontrarían un guardia que los guiaría y los acompañaría para llegar con bien a su destino.

 

 

Fue así como al pasar por la colonia la Paz en Santa Cruz Xoxocotlán, un perrito callejero se les unió en el contingente tras caminar varias cuadras, lo empezaron a tratar de ahuyentar para que se regresara, sin embargo el curioso animal decidió seguirlos.

 

Después de un par de horas caminando Constantino y Dulce, decidieron comprar alimento y adoptar al nuevo peregrino.

 

 

“Es algo extraño ya que de la nada salió el perro se nos unió y no se quiso ir; días antes de salir a Juquila había soñado con mi abuelo, ya difunto y como dicen que las personas reencarnan en animales, pensé que tal vez era él y por eso decidí llevármelo”   comentó Constantino Charis.

 

La caminata duró casi cuatro días, no fue fácil para el animal ya que en el camino salían perros y lo atacaban, en el trayecto a Juquila lo revolcaron pero él continuó; “las veredas en las que caminábamos estaban llenas de piedras y el perro seguía, unas horas antes de llegar al pedimento empezó a cojear pero aguantó y llegó con bien”, añadió.

 

 

A su paso por Zimatlán, un poblador de la zona les dijo que se lo vendieran, que no iba aguantar a caminar el animal y se podía perder o morir, sin embargo en el poco tiempo que llevaban con él ya se habían encariñado y decidieron llevárselo; fue en San Pedro Juchatengo cuando se encontraron con otro grupo de peregrinos y ahí le volvieron a ofrecer dinero por el perro pero no lo aceptó y antes de seguir su marcha lo bautizaron como “el Peregrino”.

 

“Si peregrino no nos dejó en todo el camino yo tampoco lo podía dejar sería una traición de mi parte, por eso estuve con él hasta llegar a la iglesia” añadió Charis quien adoptó al perro.

Constantino también comentó que se le hizo extraño que el animal no ladró en todo el viaje, ni cuando los demás perros lo arrastraron lo hizo, “solo en dos ocasiones lloró en la noche pero lo acariciábamos y se calmaba, fue cuando estuvimos afuera de la iglesia cuando ladró dos veces, yo pensé que era mudo pero al estar en la iglesia cambió totalmente hasta el día de hoy que está en mi casa ladra cuando quiere algo, es muy educado”.

 

“Estando ya en Juquila quisimos entrar a la iglesia  pero hubo gente que no permitió el acceso del perrito argumentado que no se permitía ingresar con mascotas  pero mis compañeros llegaron y dijeron que él era un peregrino más y tenía que estar en la iglesia sin embargo, solo le permitieron pasar a la explanada nada más”.

 

Terminando la visita al santuario regresaron en camión, Constantino encontró y adoptó un nuevo amigo, y Peregrino en cambio encontró una familia, que ya está entre sus planes continuar visitando cada año el santuario.

 

Según peregrinos que se encontraron en el camino éste es el primer perro que camina desde Oaxaca hasta Juquila, si existen perros que han caminando pero lo han hecho desde Juchatengo o Sola de Vega que son tramos más cortos.

 

Constantino García Charis y Dulce Rodríguez mencionaron que esta historia pueda inspirar a los peregrinos que año con año asisten al santuario ya que en el camino se encontraron con personas que maltrataban a los animales, les aventaban piedras y los corrían.

 

 

“A la mayoría de la gente les hace falta  educación para el cuidado animal, ojalá exista cultura entre los peregrinos y esperemos el próximo año visitar con “peregrino”  a la Virgencita de Juquila” Finalizó.

 

 

 

 

 

 

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