Discrepan en calificación del penal de Ixcotel, Oaxaca |
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Especiales

Discrepan en calificación del penal de Ixcotel, Oaxaca

De los cuatro centros penitenciarios que evaluó la CNDH en Oaxaca, solo en el penal de Ixcotel se tuvo una calificación reprobatoria de 5.52, pero aumentó en comparación con el resultado obtenido en 2017, cuando fue de 5.20.

Discrepan en calificación del penal de Ixcotel, Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca

Población total

839

internos

21%

de los reos habla zapoteco

CAPACIDAD TOTAL

850

espacios

LA VIGILANCIA

70

custodios

35

vigilan por la mañana

35

vigilan por la noche

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) publicó el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2018, donde mantuvo en foco rojo al Centro Penitenciario de Santa María Ixcotel por autogobierno y sobrepoblación. Las autoridades locales niegan estos dos resultados y aseguran que hay avances.

De los cuatro centros penitenciarios que evaluó la CNDH en Oaxaca, solo en el penal de Ixcotel se tuvo una calificación reprobatoria de 5.52, pero aumentó en comparación con el resultado obtenido en 2017, cuando fue de 5.20.

Los resultados de la CNDH no coinciden con lo expuesto por las autoridades locales, que niegan varios de los aspectos que el organismo nacional marcó como prioritarios para su atención.

Sin coincidencias con Diagnóstico nacional

En el diagnóstico de la CNDH, la evaluación señaló sobrepoblación y hacinamiento, al considerar que la capacidad del penal es de 850 y en el inmueble había 899 personas privadas de su libertad en 2018.

De este resultado, la subsecretaria de Prevención y Reinserción Social de Oaxaca, María Concepción Tovar Monreal, afirmó que a la fecha el centro de Ixcotel no tiene sobrepoblación ni hacinamiento, porque el número de personas es de 839 en este año.

La CNDH también consideró importante que las autoridades pongan atención en la insuficiencia de programas para la prevención y atención de incidentes violentos y en la falta de prevención de violaciones a los derechos humanos y de atención en caso de detección.

En un recorrido en el penal de Ixcotel, que funciona como tal desde 1965 y antes era un espacio de caballerizas, se observó que en algunas áreas donde se concentran los internos sí hay manejo de objetos punzocortantes, como tijeras en el taller de sastrería, donde, cabe resaltar, están presentes al menos cuatro custodios.

De haber algún incidente violento, las autoridades aseguraron que éste podría controlarse por los 34 custodios que tienen por turno en este centro penitenciario: el más grande del Estado en cuanto a población.

Niegan autogobierno

La CNDH señaló además la insuficiencia de personal de seguridad y custodia, pero las autoridades locales aseguran que se tienen los necesarios y se cuenta con el apoyo de la Policía estatal.

La subsecretaria Concepción Tovar afirmó que el número de custodios son los necesarios para cubrir las necesidades y garantizar la seguridad que se requiere (35 por turno para más de 800 internos).

A diferencia de lo que señaló el organismo nacional, en la falta de capacitación del personal penitenciario, la subsecretaria expuso de 2017 a la fecha “se contrató personal titulado con cédula profesional y especializado en las técnicas que les garantice atención integral a las personas”.

“Ya no puede ser un tema improvisado ni politizado”, expuso, luego de afirmar que los custodios reciben capacitación constante y varios han acudido a cursos en Estados Unidos.

“El sistema penitenciario lleva rumbo”, insistió Tovar Monreal.

La CNDH aseguró en el Diagnóstico que hay condiciones de autogobierno y cogobierno, así como presencia de actividades ilícitas, cobros como extorsión y sobornos.

En el interior del penal, durante la visita que realizó EL IMPARCIAL, la mayoría de los internos se encontraba ocupado en diferentes actividades y no se observó algún grupo de internos en determinado lugar o vigilando el recorrido.

Sin embargo, algo que llamó la atención fue que al interior del penal hay una tienda de refrescos, galletas y frituras, entre otros productos comestibles. Durante el sexenio pasado, en el mismo espacio se ubicaban otros comercios que funcionaban de manera irregular.

La mayoría de los comercios que se alojaban al interior del penal fueron retirados, pero la tienda continúa con la concesión que dieron las autoridades anteriores y que no pueden retirar las autoridades en turno para evitar algún “problema”.

“Esto persistía y no debió permitirse, nosotros en dos años estamos cambiando las cosas, pero no es fácil”, expuso en su momento el director.

Eran las 13:00 horas y mientras la mayoría acudía a comer, algunos acudían al taller de sastrería y serigrafía; otros optaron por la biblioteca. Unos que tuvieron la oportunidad convivieron con sus familiares. Los más activos asistieron a los ensayos de danza para preparar la presentación de la Guelaguetza penitenciaria.

Niegan autogobierno

La subsecretaria Tovar negó el autogobierno o cogobierno al exponer que si éste existiera no se podría ingresar ni recorrer el penal, ni mucho menos se permitiría la entrada de instructores o personas de diferentes dependencias de Gobierno que apoyan en la atención de los internos, como los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), el Instituto de Capacitación y Productividad para el Trabajo (Icapet), entre otras.

En el recorrido con la subsecretaria y el director del centro penitenciario, José Jarquín López, se contó con la presencia del guardaespaldas de la funcionaria y un representante del área de comunicación social de la misma subsecretaría.

“No hay autogobierno, porque cuando lo hay, la autoridad no puede ingresar al interior de los centros y nosotros estamos trabajando día a día. Yo puedo entrar con mucha tranquilidad a este centro; las condiciones de seguridad están, los programas de reinserción se pueden realizar y cuando hay autogobierno no se puede”, insistió Tovar.

De detectar grupos que puedan desestabilizar el inmueble, explicó que las autoridades cuentan con labor de inteligencia para evitar el autogobierno.

Algunos de los internos se acercaron a la funcionaria para preguntar sobre la posibilidad de contar con una computadora portátil en su celda, en el caso de un joven que realiza estudios a distancia, pero le fue negado por cuestiones de seguridad y porque ya cuenta con un espacio y horario para ello.

Otros preguntaron por el premio que debieron recibir por haber ganado un concurso en diciembre del año pasado y que a la fecha no les han entregado. La respuesta fue que en breve se les hará entrega en un acto oficial y por ello la demora.

Persiste rezago de sentencias
En el rubro de la reinserción social del interno, la CNDH señala que hay una inadecuada clasificación de las personas privadas de la libertad y es deficiente la separación entre procesados y sentenciados.

En este centro, la mayoría convive entre sí y tienen acceso a los diferentes espacios, a excepción del área de geriatría, donde están las personas de la tercera edad, a quienes se les asigna alguna labor y poseen atención especializada por sus condiciones de salud.

De las 839 personas privadas de su libertad, al menos 179 son indígenas, donde predomina la lengua zapoteca en 21 por ciento. La mayoría de los internos aún no tiene una sentencia de las autoridades judiciales, pese a que muchos tienen más de 10 años en espera de una resolución.

En el centro de Ixcotel, del fuero común hay 483 procesados y 336 sentenciados, mientras que del fuero federal son 10 y 15, respectivamente. Su permanencia, estancia y libertad, está en manos de los jueces.

De acuerdo a la subsecretaria, la mayoría de los procesados están por homicidio al igual que en el caso de los sentenciados.

Otros delitos por los que se mantienen en el lugar son por violación, secuestro y transporte de droga, entre otros.

La funcionaria recordó que en sexenios anteriores no se puso atención en las condiciones del centro penitenciario de Santa María Ixcotel y a dos años de la presente administración Oaxaca logró una calificación aprobatoria de 6.09, por las evaluaciones en los penales de Ixcotel, Miahuatlán, Tanivet y Tehuantepec.

En el caso de Ixcotel, reconoció que aún no se ha alcanzado una calificación superior a 6 como el resto de los evaluados, pero sí han subido décimas en los últimos dos años.

Admitió que aún no hay una clasificación entre procesados y clasificados que conviven en diferentes áreas, pero en constante vigilancia.

“Estamos en proceso de la clasificación y contamos ahora con el área geriátrica donde se les da a conocer todos los programas y la atención es especializada. También contamos con la incorporación voluntaria de 16 personas privadas de su liberad en el módulo contra las adicciones”, recalcó Concepción Tovar.

Detalló que está en proceso un estudio clínico criminológico y se realizan audiencias en el penal para conocer la situación jurídica de los mismos internos, sobre todo en aquellos donde sus casos no avanzan.

Capacitación para el trabajo

De la insuficiencia o inexistencia de actividades laborales y de capacitación, así como insuficiencia o inexistencia de actividades educativas, la insuficiencia de actividades deportivas y la inadecuada vinculación de la persona privada de la libertad con la sociedad que señala la CNDH, la funcionaria se dijo respetuosa de los resultados del Diagnóstico, pero aseguró que el organismo estatal impulsa acciones con apoyo de diferentes dependencias, para que los internos no vuelvan a reincidir.

Aunque la CNDH puso en números rojos el área de reinserción en los penales de Oaxaca, la funcionaria dijo que “ésta sí está funcionando, pero falta mucho por hacer”.

Puso como ejemplo la coordinación que tienen con diferentes dependencias de Gobierno, asociaciones civiles y otras instituciones como el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), que apoya a los internos en sus actividades, y cuyos logros se han visto en exposiciones locales y nacionales, así como venta de bolsas y exportación a otros estados. “Hemos contado con testimonios de que las personas siguen (afuera) con lo que aprendieron en el centro penitenciario”.

Reporta DDHPO mayor número de quejas

En 2018, la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) registró que el centro de Ixcotel presentó el mayor número de quejas (30), seguido por el de la Villa de Etla (14) y el de Cuicatlán (12).

Las autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca (SSPO) fueron las autoridades más señaladas con 50 quejas, de las cuales, las de mayor frecuencia fueron contra custodios (20) y 22 contra directores de centros.

Le siguió la misma Defensoría Pública de Oaxaca con 38 defensores de oficio señalados por no acudir a informarles el estado procesal de los expedientes penales. Y finalmente, contra el Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, con 33 jueces en materia penal señalados por posibles violaciones al debido proceso.

Reinserción social

la subsecretaria de Prevención y Reinserción Social de Oaxaca, María Concepción Tovar Montreal, Admitió que no es un centro adecuado para prisión, pero se adecua la infraestructura para darles una estancia digna a las personas privadas de su libertad y se optimizar los espacios. Asimismo, negó que hubiera celdas de castigo como había en administraciones pasadas.

Aunque con deficiente infraestructura, con fisuras por doquier y paredes dañadas por el paso de los años y el poco mantenimiento, en el interior del Centro se cuenta con varias áreas de esparcimiento y ocupación.

Uno de los espacios es el taller de gráficas “Siqueiros”, ubicado donde era una celda de castigo, en el sexenio anterior, también se recuperó un espacio que ahora es taller de sastrería, donde se les da las herramientas y capacitación para que puedan ocuparse y vivir de su trabajo dentro y fuera del penal.

“Falta mucho por hacer, pero los espacios se han optimizado. La autoridad penitenciaria respeta el diagnóstico y daremos cumplimiento, pero no hay autogobierno, ni en éste ni en otro”, dijo la funcionaria.

En este penal, los familiares pasan algunas horas con los internos. Ahí se observan niños y niñas que acompañados de sus madres visitan al interno en espacios reducidos (celdas) o donde se advierte poca higiene. A las 17:00 horas deben marcharse.

Afuera de las instalaciones, un grupo de familiares no señaló alguna queja de los internos, pero sí cuestionaron el trato al momento de ingresar en horas de visita.

“Mi esposo no me ha dicho nada de malos tratos o de cosas que estén mal ahí, pero a nosotras como esposas nos revisan de mala gana y como si tuviéramos droga escondida, pero no”, dijo una de las denunciantes, quien prefirió guardar el anonimato.

El penal de Ixcotel es uno de los espacios donde los elementos de seguridad han encontrado droga, celulares y armas blancas en los operativos que han realizado de manera sorpresiva. Las autoridades aseguran que esto se debe a que muchos de los familiares burlan o pretenden burlar la seguridad del penal, introduciendo droga vía vaginal.

“Por eso estamos fortaleciendo la seguridad y contamos también con cuatro perros que no solo pueden detectar la presencia de droga, sino también de celulares” dijo la subsecretaria de Prevención.

En las zonas que se recorrieron no se pudo advertir algún espacio o celda diferente a las demás. “No hay privilegios y no son permitidos. Los protocolos son iguales para todos”, expuso.

En el área de geriatría, el exsecretario de salud, Germán Tenorio Vasconcelos, apenas si sale en el punto de reunión con los demás internos.

De lejos, algunos quieren llamarlo para que salga, pero se respeta su derecho a la privacidad.

MAS INFORMACIÓN AL RESPECTO…

Discrepan CNDH y SSPO sobre situación del penal de Ixcotel

 

 

 

Relacionadas: