Enfermedades renales, muertes silenciosas en Oaxaca |
La Capital Los Municipios El Istmo La Costa La Cuenca Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Ciencia y Salud Tecnología En la web Policiaca Cartones

Especiales

Enfermedades renales, muertes silenciosas en Oaxaca

Sí hay prevalencia de muertes por enfermedades renales pues de cada 10 pacientes, hay uno que ya tiene enfermedad renal y no lo sabe

  • Enfermedades renales,  muertes silenciosas en Oaxaca
  • Enfermedades renales,  muertes silenciosas en Oaxaca
  • Enfermedades renales,  muertes silenciosas en Oaxaca
  • Enfermedades renales,  muertes silenciosas en Oaxaca
  • Enfermedades renales,  muertes silenciosas en Oaxaca
  • Enfermedades renales,  muertes silenciosas en Oaxaca
  • Enfermedades renales,  muertes silenciosas en Oaxaca

Aunque no tenemos el dato exacto, sí hay prevalencia de muertes por enfermedades renales pues de cada 10 pacientes, hay uno que ya tiene enfermedad renal y no lo sabe, informó Carolina Santiago Hernández, encargada de la Unidad de Especialidades Médicas en Enfermedades Crónicas (UNEME EC).

De 54 pacientes que tiene la Unidad y cuyos expedientes fueron analizados para valorar el daño renal que tienen, 36 tienen enfermedad renal en etapa uno (66.6 por ciento); 11, en etapa dos (20.3); cuatro, en etapa tres (7.4); tres, en etapa cuatro (5.5) y ninguno en etapa cinco.

“La muestra es muy pequeña, son 54 pacientes de diabetes e hipertensión, con los que tenemos que hacer muchos esfuerzos para que ese número nos disminuya, ayudar al paciente a que no progrese su enfermedad”, dijo.

Aunque la prevalencia es alta, detalló que muchos pacientes mueren de complicaciones y en los certificados de defunción no se señala enfermedad renal crónica, o insuficiencia renal, sino enfermedad cardiovascular, con diabetes o hipertensión que son las de mayor riesgo para esta enfermedad.

José Manuel Murcia Rodríguez, jefe de la Jurisdicción Sanitaria número 5 en la Mixteca de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), aplaudió el interés que hubo de la ciudadanía para participar en la celebración del Día Mundial del Riñón, por el que se hicieron análisis del daño renal a pacientes y ciudadanía en general.

“Hablar del Día Mundial del Riñón, celebrado ayer, es hablar de la enfermedad renal y de qué manera podemos evitar que ésta nos lleve a una insuficiencia crónica que es algo muy grave en contra de nuestra salud, nos puede llevar a una diálisis peritoneal, hemodiálisis o a un trasplante renal que es ya una situación extrema”, detalló.

La UNEME EC de Huajuapan es el lugar en el que se atiende a pacientes de diabetes, hipertensión, síndrome metabólico, para que acudan a consulta médica, a una consejería y lleven un buen control de su padecimiento.

A partir de que a un paciente le detectan diabetes, tiene que cambiar su estilo de vida en cuanto a lo que es media hora de ejercicio, caminata de preferencia, alimentación saludable, evitar, dulces, carbohidratos, grasas y todo tipo de comida dañina para la salud, suplirlas por verdura y fruta aunque sin excederse en esta última.

Los refrescos definitivamente debe dejar de consumirse porque aumenta la cantidad de azúcar en la sangre o glucosa, y a la larga le va a generar problemas en sus riñones, una retinopatía diabética en la que puede llegar hasta la ceguera, una nefropatía que puede llegar a insuficiencia renal crónica y algún problema en sus pies donde son más frecuentes las infecciones por una uña o herida y puede llegar hasta una amputación.

Resaltó que los problemas que genera la diabetes se encuentran en el segundo lugar en causas de muertes, por lo tanto se debe tener mucho cuidado y trabajar en la prevención.

Todos estos cambios de hábitos los tuvo que llevar a cabo Jossy Ignacio Anaya Torres, habitante de Tezoatlán de Segura y Luna, a quien hace dos años le fue detectada diabetes.

Al querer sacarse una muela, el dentista del centro de salud de la población le mandó sacar un estudio y fue cuando detectó que tenía elevada el azúcar.

A partir de ese momento comenzó a ingerir pastillas e insulina, el doctor Carlos Moreno lo envió a la UNEME y la doctora Carolina Santiago Hernández, responsable del equipo 1 del lugar, comenzó a darle seguimiento.

Actualmente y desde hace unos ocho meses, refuerza su cuidado con el consumo de chaya, también conocida como el árbol espinaca, lo que ha permitido que de 450 que le habían salido los resultados de glucosa y por el que lo trasladaron en alguna ocasión de emergencia de Tezoatlán a Huajuapan, ahora salgan en 120 o 150 después de comida.

Anaya Torres lleva un registro de sus resultados de glucosa, que se toma dos veces al día, y a partir de que se toma 10 gramos de chaya en un vaso tres veces al día, estos han sido mejores.

“Yo no creía en tratamientos así de hojas o naturales pero comencé a hacerlo y vi un cambio muy importante, además de que sigo mi tratamiento médico y lo más importante, he cambiado mi alimentación y actividad física”, apuntó.

Jossy Ignacio, de 40 años de edad, reconoce que nunca pensó que adquiriría diabetes, siempre se dedicaba al trabajo pero no se veía haciendo ejercicio ni comiendo saludable, mucho menos siguiendo un cuidado tan especial.

Ahora, tiene un compromiso consigo mismo de las 17:00 a las 18:00 horas de salir a caminar todos los días, ininterrumpidamente.

Cambiar los malos hábitos ha sido lo más difícil en este proceso. Tortas, tacos, hamburguesas eran parte de su dieta anteriormente, hoy el arroz y sobre todo las verduras son lo que lo hacen sentirse bien y más saludable, y eso ha sido gracias a su cuñada que le apoya preparando comida sana.

“Dejar el refresco es lo que más me costó, gracias a Dios no tuve el vicio de cigarro o de fumar o drogas, porque si el cigarro me cuesta, lo demás yo creo que hubiera sido mucho más difícil”, señala.

Esperó que la gente haga consciencia de la importancia que es comer saludable, porque tras su enfermedad, hasta ha recurrido a la psicología para sobrellevar todo lo que se generó a partir de que la diabetes le fue detectada.

ENFERMEDAD SILENCIOSA

El problema de las enfermedades renales es que es asintomática en tres de las cinco etapas que tienen; cuando están en estas últimas dos son edema o hinchazón de ojos, tienen problemas del corazón, su piel es seca, refieren picazón que piensan que son alergias porque el riñón ya no puede eliminar los desechos.

Hay pérdida del apetito, son pacientes con anemia, orinan con mayor frecuencia por las noches, les dan calambres, se hinchan de los pies, explicó Santiago Hernández.

Es en la etapa cinco en la que se tiene que aplicar un tratamiento renal sustitutivo, que consiste en hacer diálisis, hemodiálisis o trasplante renal para darle una mejor calidad de vida al paciente, lo que puede equivaler a un gasto de aproximadamente 20 mil o 25 mil pesos al mes, siendo tratados en instituciones.

Por desgracia, la especialidad de nefrología no es tan alta, “tenemos muy pocos nefrólogos para apoyar a pacientes en etapa cuatro o cinco, en Huajuapan no tenemos en ninguna institución, ISSSTE, IMSS ni SSO, vienen de forma particular a algunas clínicas, me parece que de manera mensual”.

La también médico educadora en diabetes, resaltó que “el riñón es uno de los órganos más importantes del cuerpo como cualquier otro, pero hacen la maravilla de depurar las sustancias tóxicas que adquirimos por el sedentarismo, por la mala alimentación, la ingesta excesiva de sales o de comida rápida”.

La enfermedad renal es la pérdida progresiva, permanente e irreversible de las funciones del riñón, reconocida como un problema global en la salud pública; la diabetes y la hipertensión son las primeras causas.

En la actualidad, hay evidencia convincente de que la enfermedad renal crónica puede ser detectada mediante pruebas de laboratorio simples y puede prevenirse en etapas tempranas, pues se clasifica en cinco estadíos.

Además, durante marzo se van a realizar estas detecciones a las personas, sean o no del Seguro Popular quienes solamente darán una cuota de recuperación por el reactivo, que es complicado de conseguir; no es necesario acudir en ayunas para la toma de muestra de orina.

“Si la enfermedad se detecta en las primeras tres etapas, el paciente tiene una buena evolución en tratamientos farmacológicos y no farmacológicos; de acuerdo con su deterioro renal se aplica el tratamiento específico, es necesario un plan de alimentación, uno de actividad física, estos muy necesarios para prevenir tantas enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes, hipertensión, obesidad, colesterol, triglicéridos, entre otras”, explicó.