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Un informe atado al sismo

En el Centro de Convenciones no hubo un minuto de silencio para las víctimas del sismo

Un informe atado al sismo | El Imparcial de Oaxaca

Si atendemos el discurso del gobernador Alejandro Murat, la ruta de la reconstrucción en el Istmo de Tehuantepec “va por buen camino”; sin embargo, entre sus invitados al primer informe de gobierno había voces en desacuerdo con su afirmación, voces que aseguran que ni siquiera se ha contado bien el número de víctimas, que denuncian la insuficiencia de los recursos para volver a levantar casas, incluso hay voces que afirman que el proceso ha generado caos y confusión.

En el Centro de Convenciones no hubo un minuto de silencio para las víctimas del sismo, no fueron ellas el elemento central. En la presentación estuvieron primero los programas sociales, la salud, la economía, el empleo. La situación del peor desastre ocurrido en Oaxaca en 100 años tuvo que esperar.

Pasaron más de 12 minutos para que el Istmo fuera mencionado por primera vez, “estamos arrancando la construcción de un hospital en Juchitán, estamos enfrentando los retos, porque el hospital de Juchitán que existía se cayó, ahora el Ejército mexicano, los soldados, nos ayudan a construir el hospital que se cayó”.

La segunda mención para la región fue para “el primer compromiso que cumplimos”, un “anhelo histórico del Istmo, el aeropuerto de Ixtepec, con una inversión de más de 300 millones de pesos”. El énfasis se mantenía en el carácter económico de la región, privilegiada discursivamente –a la Cañada no se le mencionó, tampoco a la Sierra Sur ni a la Mixteca-. En el próximo mes, expuso el gobernador, se espera que el presidente Peña firme el decreto de creación de la Zona Económica Especial del Istmo, “que se sumará al tren que van a licitar el próximo año”, que unirá el Golfo de México con el océano Pacífico.

Ambas obras se sumarán a un “presupuesto histórico” de 101 mil millones de pesos en los que se etiquetaron mil 700 millones de pesos los 23 mil millones necesarios para crear una línea de transmisión que “abrirá una nueva etapa a la energía eólica”.

Esta energía será la apuesta para la economía de la región porque Oaxaca es el principal generador de México, con 90% de la producción total de energía renovable, porque para la reactivación de diversos proyectos se invertirán hasta mil 200 millones de dólares, porque ayuda a México a cumplir los objetivos de la agenda 20-30 y porque, de acuerdo con el Inegi, “los oaxaqueños que viven en La Ventosa tienen tres veces más ingresos per cápita que cualquier otro oaxaqueño y si pensamos que la política tiene que cambiar vidas, sin duda la inversión eólica está cambiando la vida de muchos oaxaqueños en la zona del Istmo”.

La catástrofe, 40 minutos después

40 minutos después empezó la crónica del 7 de septiembre pasado, “cuando a las 11:49 de la noche enfrentamos la peor tragedia y el peor terremoto que haya vivido México en su historia, 8.2 grados. A las 2 de la mañana podíamos ver las primeras imágenes de ese hotel de Matías Romero que hoy ha sido demolido”. Dos horas después del sismo el presidente Peña encabezó la reunión del Cenapred “para enfrentar la tragedia”.

“A las 9 de la mañana arribamos en compañía de las fuerzas armadas a la zona de desastre, pudimos empezar a observar el nivel de tragedia, caminábamos por cada avenida y veíamos viviendas destrozadas, ciudadanos frustrados, lo habían perdido todo en cuestión de minutos, no eran ladrillos lo que perdieron, perdieron la historia familiar de abuelos, de padres e hijos, 85 personas perdieron la vida, 82 oaxaqueños y tres funcionarios públicos”.

Después los programas, el DN-III, el MX, las despensas, más de dos millones, los litros de agua, más de 2.4 millones, los secretarios de Estado, 10, las tarjetas de Bansefi, 63 mil. Nada sobre las tarjetas clonadas, nada sobre los insuficientes 120 mil pesos, nada sobre la confusión que generó la repartición de tarjetas.

“Todo se trató de llevar a cabo de manera organizada, probablemente hubo alguna falta de información en relación al manejo de las tarjetas, la gente pensaba que podía comprar con esas tarjetas, una era de 80 mil y otra de 30 mil, y no, la de 80 mil era para ir a las ferreterías y las otras para que las pudieran emplear en la contratación de trabajadores, creo que hubo una confusión al respecto”, explica el general Alfonso Duarte, comandante de la VIII Región Militar.

Con la entrega de las tarjetas, explica, se acabó además la etapa de auxilio y se desmantelarán los albergues en los que los elementos castrenses ofrecieron cobijo y alimento a los damnificados.

Para el defensor de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, la confusión va más allá e implica que los números de damnificados ni si quiera son correctos. “Ni los que han informado los medios de comunicación ni los que el gobierno federal ha determinado, la afectación, hay que dejarlo claro, son mucho más de lo que se ha estado mencionando”, expresó el ombudsman estatal Arturo Peimbert.

Héctor Matus, expresidente municipal y emblema de la lucha social de Juchitán, agrega una pregunta que debe plantear al presidente Peña Nieto, “con tantos recursos que ha dado Juchitán al mundo creo que no merecemos esto. Hablé con el presidente de México pero necesito volver a decirle que es insuficiente el apoyo, el día 8 le dije ‘tiene que ayudar’, todavía no despertamos, todavía no vivimos la realidad, el presidente empeñó su palabra, cuánto dinero mandaron los europeos, todo el mundo apoyó y tú ¿cuánto vas a dar?”

 

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