¡El maguey está muriendo!
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¡El maguey está muriendo!

Productores redoblan esfuerzos por mantener vivos los plantíos de agave para proveer a los mezcaleros de la materia prima

¡El maguey está muriendo! | El Imparcial de Oaxaca

A gritos, las plantas de maguey sembradas en la tierra semi desértica de esta comunidad de Tlacolula, claman al dios Tláloc para que envíe lluvia y puedan reverdecer. Sus pencas están marchitas, de color tenue, nada parecido a con lo vivas y frondosas que lucen en tiempo de agua.

Los productores hacen un esfuerzo para regarlas con pipas o acarreando botes de agua para llevar el líquido a las raíces y que puedan seguir creciendo. Lo problemas causados por la sequía sin dada repercuten en su precio final.

El Reclusorio Femenil de San Francisco Tanivet está muy cerca de los plantíos de maguey.

La tierra del poblado es propicia para el cultivo de varios tipos de agave aunque los más comunes son el espadín, tepestate, tobalá, marroqueño y algunas especies silvestres.

 

Largas hectáreas son adornadas por la planta, hay pencas de varias edades, unas pequeñas y otras ya crecidas, pero también hay una buena extensión sin cultivar porque los campesinos carecen de proyectos que impulsen el cultivo de la milenaria planta. Hay más de 30 hectáreas sembradas en los terrenos localizados a un costado de la carretera federal 190 que se dirige al Istmo de Tehuantepec.

El comisariado de Bienes Comunales de esta agencia, Isidro Grijalva, expresó su preocupación “esperó que caigan las primeras lluvias para fortalecer el suelo con la humedad, ante la crisis que presentan y que inviertan más recurso en la producción”.

“Todos estamos esperando la lluvia, aunque dicen los meteorólogos que no habrá agua, pero no creemos en eso ya que suelen equivocarse”, expresó el comisariado.

En un recorrido por los campos con Cuauhtémoc Aguilar Chagoya se observaron algunas especies en peligro de extinción y otras más en reproducción.

Chagoya contó los secretos y las características del maguey, dijo que las plantas son seres vivos, por eso hay que hablarles y tratarlas bien.

“El maguey es una planta muy noble que nos aguanta y nos resiste, aunque hay desequilibrios climatológicos que las afectan como en esta ocasión”, señaló mientras cortaba de una penca de color gris, quemada por el hongo “fusarium”.

En sus campos, el productor ofrece empleo a ocho personas, pero llegan momentos en que los trabajadores aumentan a 20, cuando los agaves se maduran y tienen que venderlos.

En medio del plantío, Cuauhtémoc explicó que algunas especies de agave han sido forzadas a madurar, se les ha negado el proceso biológico de su reproducción sexual y las han inclinado a la reproducción asexual, con clara tendencia a desaparecer.

“Cada año, se va perdiendo el 5 por ciento de la producción natural, la sequía y el intenso sol, son motivo para que se vaya acabando poco a poco”, aseguró.

En los terrenos de siembra hay agaves de varios ciclos que llevan entre 3 y 8 años y algunos que están listos para ser vendidos a los mezcaleros.

Cuauhtémoc y otros productores de Tanivet ya utilizan un proceso orgánico que cuida el medio ambiente y el suelo. Para abonar la tierra utilizan el bocachi, una composta de excremento de animal, residuos orgánicos, hojarasca y bagazo de maguey. Con esta mezcla le brindan al suelo y a la planta, los nutrientes como fósforo, potasio y nitrógeno.

A este productor lo apoyan unas cuatro marcas de mezcales certificadas y comprometidas con los productores para asegurar su cosecha.

50 mil plantas en el invernadero

Cuauhtémoc Aguilar Chagoya también posee un invernadero que está integrado por unas 50 mil plantas, desde aquellas que tienen 15 días de nacidas como las ya listas para el trasplante a los terrenos.

Con el productor, trabaja Joshua Raymundo López quien también le ha tomado amor a la siembra y cultivo del maguey en los campos de San Francisco Tanivet.

Divididos en más de tres puntos, los invernaderos están regados con sistema semi tecnificado de riego porque el recurso económico no les alcanza para tener un sistema más sofisticado.

Aguilar Chagoya siembra varios tipos de magueyes, desde el barril, el arroqueño, tobalá, espadín, tepestate e incluso, tipos silvestres.

Con el trabajo realizado están asegurando al menos cinco ciclos de esta producción, según dijo Raymundo López.

El productor recicla los vasos de plástico y los usa para sembrar en ellas el maguey –el experimento es a modo de poder guardar y utilizar de mejor manera el agua-.

“Me encanta esta planta, me ha dado una muestra de supervivencia de cómo puede uno superar las dificultades”, externó.

Aseguró que Oaxaca tiene terrenos que tienen dificultades pero con apoyo de las autoridades que intervienen en el tema han logrado sortear los problemas.

“No podemos malbaratar el maguey”

Chagoya, difirió de los mezcaleros de Matatlán que en días pasados pidieron una legislación para que la producción de maguey se quede en Oaxaca y evitar que se la lleven los tequileros de Jalisco.

Dijo que los productores de la bebida han malbaratado esta planta que llegaron a pagar 20 centavos por el kilo. “No podemos regalarlo, una planta para cosecharla nos cuesta unos 100 pesos con todo lo que representa en 10 años y con ese pago no logramos recuperar ni lo invertido”.

El experimentado productor pidió que los mezcaleros ayuden a los pequeños magueyeros a fin de que produzcan y tengan de donde cortar su materia prima en tiempo de carestía.

El precio del kilo de maguey oscila entre los 5 y 6 pesos, dependiendo de las características del producto.

Con esto, podemos garantizar los precios equilibrados en esta cadena de producción maguey-mezcal.