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A falta de equipo, apagan incendio con manos y palos en San Andrés Zautla

Sin equipamiento y a valor oaxaqueño es como decenas de pobladores lograron sofocar las llamas que invadieron los terrenos del valle eteco

A falta de equipo, apagan incendio con manos y palos en San Andrés Zautla | El Imparcial de Oaxaca

Con el calor casi insoportable del medio día, Cristóbal bajó de su camioneta tras el ascenso de unos cuantos cientos de metros desde San Andrés Zautla hasta sus terrenos, donde todos los días con el mayor cuidado y dedicación posible riega las plantas que hace unos cuantos años sembró para reforestar el árido suelo.

Desde la cima del cerro es visible el valle eteco casi en su totalidad, pero ahora el humo, producto de los incendios forestales, domina el paisaje, “a la una de la tarde llegué para regar mis plantas y vi como avanzaba el incendio desde Soledad”.

Sin esperar más, Cristóbal tomó su machete y su vieja maleta para transportar agua y se fue a combatir al naciente monstruo. Al llegar se dio cuenta de que no estaba solo, otros ya habían llegado y tenían las mismas intenciones que él, acabar con el incendio.

El viento y el sol le jugaban en contra y el incendió avanzó sin control, hasta topar peligrosamente con San Andrés Zautla, “me cuentan que sonaron las campanas, pero yo no las escuché porque estaba en el cerro”.

Cristóbal Jiménez Leyva vio como hombres y mujeres subieron al cerro con botes y cubetas para sofocar el incendio y aunque costó trabajo, lo lograron, “es una lástima porque abarcó demasiado terreno que prácticamente estaba virgen”.

A pesar de que ya pasaron cerca de 48 horas de que fue controlado el incendio, Cristóbal sigue apagando los troncos que ardieron toda la noche de martes. Él no quiere sorpresas y aprovecha al máximo la maleta que les dieron hace más de 15 años a pesar de que tenga hoyos en donde el agua se filtró hasta dejarle el pantalón empapado.

“Los campesinos nos conformamos con detallitos, pues decimos que no hay mal que por bien no venga y a lo mejor algo bueno viene para Zautla, por eso es que se deforestaron (con el incendio) muchas hectáreas de terreno”, se resigna Cristóbal.

Combaten incendios sin equipo y sin capacitación

Sin equipo, sin herramienta y sin capacitación, pobladores de San Andrés Zautla sofocaron un incendio forestal que amagaba con consumir viviendas y extenderse a una zona boscosa, en donde a decir de los pobladores, el incendio sería incontrolable.

El incendio comenzó el martes 14 de mayo a la una de la tarde en terrenos del municipio de Soledad Etla y pronto se extendió a San Andrés Zautla, donde las autoridades comunales solicitaron ayuda a la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y a la Comisión Estatal Forestal (Coesfo), sólo la primera atendió la llamada de auxilio.

Juan Ángel Lázaro Montes, comisariado de bienes comunales de San Andrés Zautla, señaló que a pesar de que se ubican a escasos 55 minutos de la ciudad de Oaxaca, los brigadistas de la Conafor llegaron a terminar de finiquitar el fuego, pues ya estaba controlado en 95 por ciento, mientras que los de la Coesfo ni se asomaron.

“El fuego tomó intensidad con el viento y se propagó muy rápido, en cuestión de minutos el fuego recorrió una gran área, entre 40 y 45 hectáreas resultaron afectadas”, destaca el comisariado, “se quemaron pastizales y árboles pequeños, gracias a Dios no llegó a los encinos, pues el trabajo en equipo de los comuneros lo impidió”.

Lázaro Montes lamentó la enorme extensión de terreno que se quemó, pues era una área en donde se había trabajado en reforestación y decenas de pequeños árboles que con mucho esfuerzo sembraron los pobladores de Zautla fueron consumidos por el fuego.

Sin apoyo del gobierno

Lázaro Montes, sostiene que en San Andrés Zautla se las arreglan como pueden, pues las autoridades estatales y federales muy poco o nada ayudan, así que no esperaban mucho durante la contingencia del pasado martes.

“Necesitamos que las autoridades volteen a ver a todas la comunidades de esta zona, quienes han tenido problemas de incendios, lamentablemente no tenemos equipo, ni herramientas, aquí cada quien trae lo que puede”, dicen el comisariado de bienes comunales.

El hombre que ha vivido toda su vida en Zautla, narra cómo los animales salvajes salían corriendo de los matorrales, “había conejos e incluso vimos venados que escapaban de las llamas”.

Una tragedia que no quieren que se repita

Zautla es un pueblo que sabe lo que los incendios forestales pueden causar, pues sus habitantes lo han sufrido en carne propia. Hace 31 años, cinco jóvenes murieron mientras combatían un incendio que devoró los bosques de la población.

“Hace 31 años se suscitó un incendio en la parte alta de nuestros bosques y lamentablemente ahí fallecieron cinco personas combatiendo el fuego; el 7 de este mes se cumplió un aniversario luctuoso más”, recuerda el comisariado.

Estos, son hechos que se quedaron grabados en la historia de la comunidad, pues cada año todo el pueblo recuerda a los héroes que dieron su vida por proteger la riqueza de Zautla, van hasta el lugar de los hechos y les rinden un homenaje”

“Ayer (el martes) hubo riesgos de que tres personas quedaran atrapadas en el fuego, pero hubo el tiempo de rescatarlas”, reconoció Lázaro Montes, “la historia se pudo repetir, pero se actuó a tiempo”.

Gilberto combate incendios a sus 85 años

El presidente del Consejo de Vigilancia, Gilberto López Chávez, advierte del peligro en que varias casas de Zautla estuvieron de ser alcanzadas por el fuego. A sus 85 años las fuerzas en las piernas son suficientes para poner el ejemplo.

“El incendio de ayer estuvo tremendo”, dice López Chávez, quien ha vivido muchos incendios, “no tenemos equipo para esto. Vamos a ver si con esto ahora sí el Gobierno del Estado se fija en nosotros”.

Mientras Cristóbal, Juan Y Gilberto revisan que no haya brasas vivas en los troncos de lo que ayer eran árboles, a lo lejos una humarada se levanta sobre el Valle de Etla; un nuevo incendio comenzó y los tres hombres temen lo peor.