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La academia debe estar por encima de la política para subsistir como Universidad: Doger

El rector emérito de la BUAP sugiere revisar las tripas de la UABJO y buscar salidas con total transparencia para hacer ahorros y empezar a liquidar al personal administrativo excedente

Oaxaca de Juárez, Oax.

Admonitorio, sobre los pasos de su experiencia, el artífice del rescate institucional de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), José Marún Doger Corte, advierte en el camino parecido que hoy experimenta la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO):

“Los compañeros universitarios de Oaxaca no van a poder salir del hoyo ni subirse al ranking de las mejores universidades del mundo, si no hacen los cambios necesarios para poder subsistir”, sentencia.

Creador con otros universitarios poblanos del proyecto “Fénix”, que en la década de los años 90 del siglo pasado logró la atención y el apoyo decidido del entonces secretario de Educación Pública (SEP) y luego gobernador de Puebla, Manuel Bartlett Díaz, establece una premisa fundamental para ese propósito: “Si estamos dispuestos a cambiar, tenemos que ponernos de acuerdo”.

En entrevista con EL IMPARCIAL de Oaxaca, luego de asistir a una reunión de trabajo para asesorar el proyecto de transformación de la UABJO, el rector emérito refiere cómo la BUAP pasó de ser calificada como creadora de “parias” y “guerrilleros”, a cuyos egresados rechazaban en todas las empresas, a la actualidad como una de las mejores y prestigiosas instituciones educativas del país.

Resultado concreto de la transformación de la BUAP, iniciada hace más de 20 años, ya que anteriormente se denominaba Universidad Autónoma de Puebla (UAP), el Licenciado en Economía, que nunca ha abandonado las trincheras de la política, ejemplifica:

-“Cuando asumí la Rectoría el presupuesto equivalente era de 750 millones de pesos al año, y a la fecha la BUAP recibe más de 6 mil 500 millones de pesos anuales, considerada entre las primeras de México y de América Latina”.

¿Dónde empieza la calidad de una institución educativa?, abre el reportero las preguntas.

-En la limpieza de los baños, pasillos y salones de clases se observa el gusto y la dedicación al estudio. Ahí se ve si la escuela es de calidad.

¿Cuál es el elemento primordial para el cambio?

-El elemento transformador es la confianza. Si no hay confianza no se puede cambiar nada. Tienen que confiar en alguien. Ese fue el mayor de los éxitos de la BUAP. Presentamos a los gobiernos federal y estatal el proyecto ‘Fénix’ a 25 años y los resultados están a la vista.

¿Qué lugar debe ocupar la academia?

-Lo fundamental de una Universidad es la razón académica. Es indispensable poner la academia en el centro de la vida universitaria, no la política, como se hizo durante décadas en la exUAP, y seguramente se hace en la UABJO. Por eso los sindicatos se han apropiado de las actividades que corresponden invariablemente a la administración central.

¿Una Universidad sin política?

-La Universidad tiene que conservar pulcramente su institucionalidad, sin preferencia por ninguna corriente ni partido político. Y cuando la corrupción invade, la transparencia es lo más importante, al igual que el tema académico. Lo administrativo es coadyuvante.

¿Cómo tomó Usted las decisiones en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla?

-Hay que tomar decisiones con mucha determinación y con la ley en la mano. Negociar sólo con los sindicatos que tengan la titularidad de los Contratos Colectivos de Trabajo y obligar al gobierno que haga recuentos constantes de los trabajadores. Hay que corregir las desviaciones y deformaciones que se han permitido a los sindicatos. Si paran actividades, no se les paga y punto. Es poner mano dura con apego en la ley.

¿Por dónde debería empezar la UABJO?

Militante en su juventud del Partido Comunista y a lo largo de los años funcionario, representante popular y simpatizante de diversos partidos, del PRI al PT, PVEM y Morena, responde sin vacilar:

-Por cambiar su Ley Orgánica como primer compromiso y luego la conformación de su Consejo Universitario para que se vuelva un consejo académico, no político. Además, el voto universal, directo y secreto para elegir rector debe transformarse por el voto ponderado, donde se dé el peso específico a trabajadores, estudiantes, catedráticos e investigadores, con base en su número y calidad educativa. Una nueva Ley Orgánica da estabilidad a la institución y deben empezar por proponerla al Gobernador y convencer a las y los diputados para que la aprueben. La nueva ley debe establecer las nuevas reglas del juego.

¿Y la autonomía?

-Somos autónomos para organizarnos y decidir los planes y programas de estudio, pero no para pelearnos con el Gobierno.

¿Cómo enfrentar los conflictos previsibles?

-Sí, habrá conflictos, pero la fuerza recaerá en las decisiones que tome el nuevo Consejo Universitario con visión e intereses académicos, no políticos, y los que no acepten sumarse que se queden afuera. Hay que cambiar los consensos, pero no con imposición, sino con confianza.

El tema de las pensiones y jubilaciones es toral. ¿Cómo enfrentarlo?

-Hay que empezar por revisar las tripas de la institución y buscar salidas laterales con absoluta transparencia. Es necesario hacer ahorros cada mes y empezar a liquidar al personal administrativo excedente. Buscar dinero en otras fuentes de financiamiento relacionadas con la academia y la investigación. Puede ser que el gobierno de Alejandro Murat no les dé más presupuesto, pero cámbienlo por el apoyo político necesario para realizar las transformaciones que requieren con urgencia. La recuperación de la potestad de la administración central para la recontratación del personal es inaplazable.

Conocedor del bastión de la izquierda que fue la extinta UAP, así como de las interminables y fratricidas luchas con la naciente derecha poblana, pero en el recuerdo siempre presente Bartlett Díaz, francófilo al igual que Porfirio Díaz, pero que facilitó el paso a la prestigiosa BUAP, Doger Corte recurre a las comparaciones para cuestionar:

–Indicadores. ¿Cuáles? En qué lugar se encuentra la UABJO a nivel de las instituciones educativas del país y del mundo. Con cuál de ellas busca compararse. Qué es lo que quiere. A dónde pretende llegar. Debe empezar por asumir su compromiso básico: cambiar su Ley Orgánica para luego transformarse a fondo.

La academia debe estar por encima de la política para subsistir como Universidad: Doger