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Mexicápam, entre el hartazgo, los linchamientos y la justicia

La delincuencia campante ha orillado a los ciudadanos a hacer justicia por su propia mano, pero la muerte de un detenido ha llevado a las autoridades a actuar legalmente contra aquellos cuyo interés es brindar seguridad a sus familias

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San Martín Mexicápam se ha convertido en tierra caliente por la inseguridad que provoca la delincuencia, que acude todos los días a su labor de afectar el patrimonio, los hogares, los negocios, los ingresos, la salud y la vida de los pobladores. Las historias de las personas que han sido agredidas, picadas con una navaja, de las jóvenes a las que han intentado levantar, de comerciantes que han perdido la vida tratando de defender su propiedad e incluso la de quien ha perdido la capacidad para caminar tras ser baleado en un asalto se multiplican en esta agencia municipal donde el pasado 4 de diciembre el hartazgo llevó a los vecinos a aplicar justicia por propia mano.

Feliciano, de 43 años de edad, fue sorprendido junto a dos hombres más robando una vivienda de la calle Las Rosas de la colonia Azucenas. Atrapado en el acto fue atado y golpeado por vecinos que incluso pretendieron quemarlo. Aunque en un primer intento ante la petición de la Policía Municipal de Oaxaca de Juárez los vecinos aceptaron liberarlo, azuzados por un grupo aún inconforme el presunto criminal fue obligado a caminar, ensangrentado, por las calles de la agencia para “enseñarle una lección a él y a otros ladrones”. En las fotografías se observa a los uniformados acompañando el viacrucis del presunto ladrón que, horas más tarde, falleció internado en la Cruz Roja.

El robo a casa habitación se convirtió en linchamiento, provocó la muerte del presunto ladrón y causó la detención de Nicolás MR, uno de los cinco hombres que son investigados por la Fiscalía General de Justicia del Estado por el delito de homicidio calificado, quien el pasado 19 de febrero fue vinculado a proceso y espera sentencia por la muerte del hombre al que atrapó robando la casa de uno de sus vecinos.

Tierra caliente
La agencia de San Martín es una de las más peligrosas de la ciudad de Oaxaca y su zona conurbada. Por el número de asaltos que se cometen en esta demarcación, la vice Fiscalía de la Zona Norte la contabiliza por separado, junto a Santa Rosa Panzacola, otra agencia capitalina, la zona centro, el Mercado de Abastos y los municipios de Santa Cruz Xoxocotlán y Santa Lucía del Camino. De acuerdo con estadísticas de la dependencia, entre 2016 y 2017, el 17.5 por ciento de las denuncias por robo en la zona metropolitana se registraron en esta área. En total, en estos dos años se registraron en San Martín 573.3 denuncias por robo a casa habitación, a negocio o transeúnte, aunque de acuerdo con la estadística nacional oficial, por cada delito de robo simple que se reporta a las autoridades se cometen dos o tres más, por lo que la cifra podría alcanzar hasta los mil 700.

Estos números, sin embargo, dicen poco respecto a la realidad, a las consecuencias, las vidas que afectan esos robos, desde la de una joven a la que intentaron levantar hace tres meses hasta la de una mujer de 60 años a la que le dieron un navajazo por defender su bolsa en la que guardaba 100 pesos.

“La estaban jalando, ella no quería soltar su bolsa, sacan la navaja y que le pican, por 100 pesos y la comidita que traía, hemos ido al municipio a solicitar una patrulla, pero no hay”, relata doña Alejandra, quien atiende un desayunador en la colonia Azucenas.

“En la mañana salimos a trabajar, pero no sabemos cómo vamos a llegar o si nos matan o si nos hieren con un arma blanca, si le quitan a nuestros hijos o nuestras esposas las carteras, esto se ha planteado a las autoridades, no es propio de este municipio que está ahora, es de años atrás, hemos hecho planteamientos con el presidente municipal pero no ha habido eco”, completa José Luis García Zárate, representante del Frente Unido de Colonias de San Martín, quien ha asumido la defensa de las personas investigadas por su participación en el linchamiento.

“En su mayoría, en San Martín vive gente muy humilde, son cargadores de la Central, trabajadoras domésticas, otros trabajan en pequeños comercios para hacer tortillas, también son personas que llegan a vivir de fuera, el tema de la droga está muy fuerte, los jóvenes son asediados por narcomenudistas, en las colonias sabemos dónde están ubicados esos domicilios donde la gente llega a comprar droga, desde hace algunos años se ha incrementado la delincuencia”, agrega.

“Nosotros lo entregamos a la policía”

La versión que defienden los vecinos es que al hombre linchado lo entregaron a la policía “y cinco horas después aparece muerto”. La versión de los vecinos se refuerza con información consignada en notas periodísticas que informaron que el día del linchamiento y el deceso Feliciano no recibió atención médica en la Cruz Roja, a donde fue trasladado por la Policía Municipal, porque familiares declararon no contar con recursos suficientes para pagar la atención, por lo que solicitaron que fuera trasladado a un centro médico cubierto por el Seguro Popular. El traslado no se efectuó por falta de ambulancias y en la espera el hombre falleció.

García Zárate apunta que en este caso, en el que se presume que aún hay cinco órdenes de aprehensión pendientes contra vecinos de la colonia Azucenas que participaron activamente en la golpiza, pone de contraste la falta de atención de las autoridades municipales y estatales frente a la creciente inseguridad en Mexicápam.

En un documento enviado al gobernador Alejandro Murat, entregado el pasado 12 de diciembre, vecinos de esta colonia expusieron que se han hecho peticiones al gobierno municipal y a la actual administración para advertir no solo de la delincuencia, sino del incremento del narcomenudeo, “pero no se ha hecho absolutamente nada para enfrentar, erradicar o disminuir gradualmente esta situación”

“Desde el mes de enero de este año (2017), diferentes ciudadanos hemos hecho llamados de auxilio a la autoridad municipal para atender actos delictivos cuando en flagrancia estos se están realizando y en la mayoría de las veces nos dicen que las patrullas están descompuestas, que no hay gasolina y muchas explicaciones que dejan en la indefensión a nuestras víctimas”, se lee en el documento.

Los vecinos aseguran que conocen con precisión el lugar donde se vende droga en esta agencia, “nos parece inconcebible que Seguridad Pública Municipal y la del estado nos puedan decir que no tienen conocimiento de los lugares donde operan esos delincuentes y menos comprendemos por qué no se realizan operativos con la estrategia policiaca para enfrentar esas situaciones que están rompiendo la paz social de nuestros pueblos”.

“Si la autoridad no nos brinda seguridad nosotros nos tenemos que organizar para cuidar a nuestras familias, eso no significa que nosotros somos familias de maleantes, que queramos matar a la gente, nadie comparte el hecho de matar, de quitarle la vida a alguien, para empezar somos gente de familia, la mayoría somos católicos, hay grupos evangélicos, no creo que nadie comparta asesinar a nadie, pero ya hay un hartazgo, no sabemos qué hacer para brindarle seguridad a nuestra familia, no hay casa donde no hayan entrado, me atrevo a decir que un 90 por ciento de las casas de las colonias de San Martín ya fueron atentadas por los delincuentes, ya sea que entraron a la casa o que asaltaran a alguien”, asegura García.

Los vecinos enviaron un documento al gobernador explicando la falta de seguridad en la agencia.

“Hartazgo no justifica homicidios”
Para la Fiscalía del estado, los linchamientos registrados en la entidad representan un número que “no es tan alto como se ha percibido” y la sentencia, de acuerdo con el vicefiscal de la Zona Norte, Alejandro Magno González, es inevitable: “nosotros no le podemos llamar linchamientos, son homicidios cometidos por ciudadanos, que su justificación, que para la ley no es una causa de justificación, es su molestia ante lo que señalan la ineficacia de las instituciones de justicia, ante esta molestia están cometiendo conductas delictivas que sobrepasan por mucho lo que pretenden justificar, que es la detención de personas por un robo”.

De acuerdo con el funcionario, no existe posibilidad de que la Fiscalía haga una excepción en la investigación de estos delitos en los que un presunto ladrón se convierte en víctima. “Por robos, por una afectación patrimonial menor se han cometido homicidios, sí hay una preocupación de todas las instituciones, lo que hemos hecho es, una, si nos ponen a disposición a una persona por el delito que haya cometido, no importa cuál sea, que estuvo retenida o que fue golpeada por las personas que lo detuvieron atendemos el asunto de robo, pero inmediatamente también iniciamos una investigación por los delitos que resulten en contra de esta persona, que se convierte en imputado y en víctima”.

Delitos “no graves”
El tipo de delitos que generaron la inconformidad de los pobladores de San Martín Mexicápam se encuentran tipificados penalmente con un término con el que difícilmente estarían de acuerdo. La ley los conoce como “no graves” porque el bien tutelado que se afecta es menor respecto a la vida, la integridad física o sexual de las personas, “no pueden tener el mismo tratamiento que un homicidio, una violación, que son delitos de mayor impacto, más graves”, explica Alejandro Magno González Antonio, vicefiscal de la zona centro.

De los robos simples denunciados –a transeúnte, a domicilio o comercio–70 por ciento de los casos se presentan “contra quien resulte responsable”, es decir, sin indicios sobre quién es el presunto responsable, lo que abre un hueco amplio de inacción para la Fiscalía de Justicia. No habrá, en la mayoría de los casos, reparación del daño ni una persona detenida.
Estos delitos se direccionan al área de “imputados desconocidos”, un área de investigación de escritorio, donde se revisan estadísticas, modos de operación, zonas con mayor incidencia, no se investiga cada caso, sino un grupo en busca de coincidencias.

Esta área, de acuerdo con el vicefiscal, ha dado sus primeros resultados al permitir que delincuentes detenidos por robos menores, como una cartera o 200 pesos, sean detenidos y vinculados a proceso al advertir que son responsables de diversos eventos cometidos con características similares.

“A través del estudio de imputado desconocido nos permiten advertir cuántas denuncias tenemos con características similares, eso nos permite argumentarle al juez, al momento que advertimos que es la misma persona, por el modus operandi, que hay un peligro para la sociedad si esta persona es liberada a pesar de que por el delito que fue detenido es menor”.
Individualmente cada denuncia pasa al área de “archivo temporal”. “Las capacidades no nos dan para investigar todo lo que llega y esos asuntos se quedan durmiendo, guardados hasta que aparezca un indicio, entonces lo revivimos, para concentrar el estado de fuerza de investigación donde si tenemos algún indicio”, explica el vicefiscal.

 

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