Ahora es el viento la pesadilla de damnificados de Juchitán, Oaxaca
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Ahora es el viento la pesadilla de damnificados de Juchitán, Oaxaca

Las familias damnificadas que aún viven en albergues, intentan refugiarse del aire y del frío

Ahora es el viento la pesadilla de damnificados de Juchitán, Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca

En Juchitán, el viento estremece las casas de campaña donde a más de 3 meses del sismo del 7 de septiembre, se encuentran refugiadas varias familias damnificadas. En la octava, en la quinta, séptima y novena sección, aún hay decenas de familias que no tienen una casa para refugiarse de los intensos ventarrones.

De acuerdo con la presidenta municipal Gloria Sánchez López, a la fecha, aún hay más de 3 mil familias sin hogar. La alcaldesa confirmó que prácticamente ninguna familia ha reconstruido su vivienda, a lo mucho, algunos llevan el 50 por ciento. Algunos buscaron refugio en casa de sus parientes, otros más permanecen en albergues.

Las familias damnificadas que aún viven en albergues, intentan refugiarse del aire y del frío que desde el viernes azotan en la región del Istmo. En el albergue ubicado en la colonia 15 de Septiembre, de los pocos aún habilitados tras el sismo, permanecen 29 familias que sufren del embate de la naturaleza.

Eusebio Jiménez, encargado del albergue, dijo que las familias, de por sí damnificadas por un terremoto de 8.2 grados, el mayor que se tenga registro en el país en más de 100 años, sufrieron primero por las intensas lluvias viviendo en la vía pública. En esa temporada, gracias al altruismo de mucha gente de la sociedad civil, empresarios y autoridades, los damnificados contaron con una casa de campaña.

Sin embargo, desde hace algunos días comenzaron los fuertes vientos en el Istmo, mismos que registraron las rachas más intensas de la temporada durante el fin de semana y que este martes continuaban azotando en la región, lo que viene a complicar aún más la vulnerabilidad de las familias.

A decir de Eusebio Jiménez, muchas familias han tenido que buscar otros refugios porque ya no soportan los intensos ventarrones. Los fuertes vientos que genera el frente frío número 14 y que alcanzan rachas superiores a los 110 kilómetros por hora, han provocado daños en las carpas y han derribado las lonas donde habitan los damnificados, que desde el 7 de septiembre se instalaron en este espacio al aire libre.

“Adentro pues no hace mucho frío que digamos, pero pues sí pega demasiado fuerte el aire y levanta la carpa, cuando entra el aire sí nos congela, y eso es lo que afecta. Muchas de las casas de campaña igual ya se cayeron, y muchas familias ya se fueron del albergue y de hecho muchas cosas que hay en la cocina ya se cayeron por el aire”, expresó Paola Fabiola, una de las damnificadas.

“La verdad ya hemos buscado dónde quedarnos porque aquí el aire se está llevando todo, y ahora sí que las casitas son varias las que ya se cayeron, la gente ya no se quiere quedar acá. De hecho allá en la casa están trabajando, no tiraron la casa pero sí le están haciendo sus muros para asegurar y poder habitar y regresar allá“, dijo Marisol Cano López, otra de las afectadas.

 

 

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