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“Gracias Dios por esta segunda oportunidad”

Ante los escombros de lo que fue su negocio, los propietarios del restaurante Lidxi Guendaro están seguros que reabrirán el 1 de diciembre, porque han sido apoyados por sus proveedores, aunque no por el gobierno

“Gracias Dios por esta segunda oportunidad” | El Imparcial de Oaxaca

Oaxaca de Juárez, Oaxaca

En Juchitán había una casa de la cultura, Lidxi Guendabianni, una casa del huésped, el hotel Biuuza’, pero no había una casa de la comida, hasta que el 17 de diciembre de 1997 doña Lourdes Guerra y don Marcelino Santiago volvieron de la Ciudad de México para fundar la cenaduría Lidxi Guendaro, un lugar que se ha vuelto tradición y que tras los graves daños que sufrió por los sismos, que obligaron a su demolición, trabaja para su reapertura el próximo 1 de diciembre, para estar de pie y celebrar sus 20 años.

“Como pensábamos tal vez no, porque estamos limitados, esperanzados a lo que nos pueda dar el gobierno y empezar, pero no por eso nos vamos a detener, nuestros proveedores ya sabemos que están con nosotros y nos dijeron que nos van a dar los insumos, nos van a apoyar”, explica doña Lourdes, encargada de la cocina de este restaurante que ha tenido entre sus invitados especiales a Elena Poniatowska.

Los apoyos que han recibido del gobierno son 10 mil pesos a fondo perdido que se entregaron a comerciantes y empresarios del Istmo de Tehuantepec, a los que registraron pérdida total o parcial, la única condición era que estuvieran al corriente en sus pagos ante Hacienda. Aparte de eso nada, no más mezcla de recursos ni apoyos para infraestructura, compra de maquinaria o insumos. Estos recursos los repartieron entre los empleados del restaurante, a cada uno le tocó 500 pesos.

“No hemos recibido nada más, en medio de esto usted me da 10 mil pesos y pues nos quedamos sin trabajo, desde el 7 de septiembre no hemos trabajado, apoyamos a los empleados tres semanas, lo que nos toca ver ahora es un crédito, porque con lo que nos dé el gobierno no va a alcanzar mucho”, continúa.

Reconstrucción

Los cálculos sobre la reconstrucción superan los 300 mil pesos, de los cuales una tercera parte la obtendrán de los recursos entregados por la pérdida de su casa, que compartía el mismo terreno que el restaurante. De inicio, los materiales tradicionales, madera, morillos, tablas y vigas, están descartados por su costo.

“Yo creo que ya no va a volver a ser igual, vamos a tratar de poner detalles, pero va a ser más sencilla porque ya no vamos a poder levantar una casa grande”, explica doña Lourdes, que observa un panorama general complicado en Juchitán.

“Yo veo a la gente totalmente desesperada, ahorita ya nos entregaron los recursos del Fonden, todo mundo está sacando los 15 mil pesos ingratos que nos dieron, ya sea para empezar su casa o para las necesidades que cada uno tiene, los bancos están llenos.

“El problema con el material para construcción, que son los otros 15 mil pesos, es que las casas están abusando, va uno a comprar el material y dicen ‘se lo doy en una semana’ o le suben el precio, la gente lógicamente está desconcertada, no sabemos qué hacer, nosotros, personalmente ya tenemos los recursos del Fonden pero no queremos gastar ese dinero hasta ver que ya vaya a empezar por lo menos la cimentación”.

Un problema adicional es que aun con los recursos y el material no hay quién construya. “Hay temor porque anunciaron que a quien no tenga avance no le darán la mensualidad, cómo va a haber avance si no hay ni albañiles, no hay mano de obra, andan ocupados por todos lados”.

Los empresarios están solos

Pese a que acepta que en el gobierno “no son magos para hacer que ya estén las cosas”, Roberto López Guizar, representante de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos (Canaco-Servytur) de Salina Cruz, señala que los apoyos oficiales han sido insuficientes y la comunicación con las autoridades es nula.

“No hay apoyo de Banoaxaca, no hay apoyo de los bancos de gobierno que fueran fáciles de conseguir, hay muchas trabas, nosotros quisiéramos un préstamo, no que nos regalen, pero no ha habido respuesta”, asegura.

Su postura es compartida por el representante de la Canaco en Juchitán, Juan Gilberto Prado, quien incluso ha pedido a las autoridades municipales aportar recursos excepcionales que este año recibió el ayuntamiento para formar una bolsa de apoyo a la economía.

Empresarios y comerciantes tampoco han recibido respuesta a la petición de condonación de impuestos por parte del gobierno federal, “no hubo respuesta, solo nos dieron una prórroga, que no paguemos ahora pero para que en enero o febrero paguemos todo, ¿de qué nos beneficia eso?”, señala López Guizar. El cobro de impuestos, asegura, se aplicará incluso a quienes perdieron la totalidad de su negocio. La situación, agrega, va a llevar a “una crisis tremenda”.

Sin garantías para comprar material

López Guizar acusa además que el dinero para la compra de material resulta insuficiente además porque los materiales de construcción se han incrementado hasta en 20 por ciento.

Prado agrega que aunque se ha solicitado a los vendedores de materiales que respeten los precios de subsidio conseguidos con cementeras y otras casas de materiales esto no se ha conseguido.

Nada será como antes

-¿Usted cree que vuelva a ver el mismo Juchitán de antes de los sismos?

No, de ninguna manera va a ser la misma ciudad, la gente está muy atemorizada de construir una casa con tejas, con vigas, como las que se tenían, fresca, aunque fuera una sola pieza, una sala, aquí casas de tejas ya nadie quiere hacer, para empezar ni va a alcanzar el dinero, difícilmente va a ser el mismo Juchitán. -Lourdes Guerra, propietaria de Lidxi Guendaro.

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