Ana Silvia surca los mares
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Ana Silvia surca los mares

Ana Silvia Toledo Marín sólo tiene 24 años de edad y es piloto naval. Su sueño es ser Capitán.

Ana Silvia surca los mares | El Imparcial de Oaxaca

Su pasión son los barcos. navega, opera y realiza maniobras sin titubeos, va de un puerto a otro. La responsabilidad y perseverancia han sido sus mejores aliados, Ana Silvia Toledo Marín sólo tiene 24 años de edad y es piloto naval. Su sueño es ser Capitán.
Ana Silvia es originaria de Unión Hidalgo, Oaxaca y la menor de cuatro hijas. Ser mujer y joven ha sido un reto en su vida laboral y personal, rompió la tradición familiar, a su corta edad se ha entregado a lo que le apasiona y la motiva día a día, para ella no hay mejor profesión que ser piloto naval.
Hoy se conmemora el Día de la Marina y para la joven piloto naval celebrar a los marinos es festejar a todas aquellas personas que forman parte de una tripulación en algún barco “mis mejores deseos para todos ellos, buena mar y buenos vientos”.
El primer contacto que tuvo Ana Silvia con la mar fue a través de su padre Silviano, quién por casualidad y azares de la vida nació un 1 de junio, él le contó sus sueños -quería ser marino- y ella los hizo realidad.
Cuando fue el momento de decidir no lo pensó dos veces y expresó: “Quiero ser piloto naval”, no fue fácil convencer a sus padres, sin embargo, se aventuró e ingresó a la Escuela Náutica Mercante en el Estado de Veracruz.
Durante cuatro años se internó a la Escuela Náutica Mercante, y vivió en un sistema semi militarizado, en calidad de internado.
En México existen sólo tres escuelas donde se imparte la carrera de piloto naval: en Veracruz, Mazatlán y Tampico de donde aproximadamente 500 pilotos egresan anualmente y de los cuales el 10 por ciento son mujeres.
Aunque es considerada una de las 10 profesiones mejores pagadas en el país, Ana Silvia reconoce que la reforma energética redujo el campo laborar a todos los pilotos “Los barcos están escaseando, antes lo que faltaba eran pilotos navales, ahora, faltan barcos, pero no perdemos la fe”.
En su último año de estudios, Ana Silvia tuvo el contacto con el mar y desde entonces las aguas del Océano Pacífico la abrazaron y la cobijaron. Realizó prácticas profesionales en Petróleos Mexicanos y fue donde recorrió cientos de millas náuticas, zarpó por primera vez junto a una tripulación que la acobijo por un año.
Al graduarse, a los 21 años de edad, comenzó otra historia para la mujer piloto naval, conseguir empleo, y aunque hace un par de años no era complicado, por fortuna, fue contratada en petróleos mexicanos, empresa para la cual actualmente labora y se desempeña en una amplia gama de barcos de la flota petrolera.
Ana Silvia no puede titubear y menos distraerse, diariamente su mente se prepara para saber las condiciones climáticas, preparar sus bitácoras. Tiene una buena relación laboral con su equipo, aunque el estrés a veces hace de las suyas, nada importa cuando observa el horizonte, el mar, que le da paz y tranquilidad.
Ser piloto naval es la primera parte del sueño, ahora Ana planea convertirse en Capitán y finalmente en Capitán de Altura, no será fácil, pues los retos son grandes y las responsabilidades mayores.
Como en toda profesión, los percances laborales pueden darse, sin embargo, confiesa que cada vez hay mejores equipos de seguridad y con ellos han podido reducir los accidentes.
Ana Silvia disfruta plenamente a su familia, sin embargo, siempre piensa en el mar, su fiel compañero a quién le platica de sus aventuras, le cuenta de sus penas y sus sueños.

“Navegar un barco, maniobrarlo, operarlo (cargarlo y descargarlo) son mis pasiones, muchos no me creen, todos deberían tener la oportunidad de estar en un barco por lo menos una vez en su vida”, expresó.

Ana Silvia anualmente se practica exámenes clínicos, cuida su peso y su talla, la vida del piloto naval no es fácil, el estrés y la soledad es uno de los acompañantes frecuentes.

“Ser piloto naval es una verdadera aventura de vida, feliz día a todos mis colegas marinos”, dijo Ana.

 

Para Saber

“El Día de la Marina se estableció por el hecho de que el 1 de junio del año de 1917 zarpó del puerto de Veracruz, por primera vez un buque mercante mexicano, el vapor “Tabasco”, con el total de la tripulación integrada por mexicanos de nacimiento y bajo el mando del capitán Rafael Izaguirre.
*La primera travesía fue hacia Progreso, Yucatán. Esto sucedió en cumplimiento del artículo 32 de la Constitución promulgada el 5 de febrero de ese mismo año. Antes, los capitanes, jefes de máquinas y oficiales de los barcos mexicanos eran todos extranjeros