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Un proyecto lento y desgastante en la Cuenca

El Patronato Proconstrucción lucha día a día para recaudar fondos que hasta el momento no han sido suficientes para que la construcción deje de ser una obra negra
por Monserrat Fuentes

TUXTEPEC, OAX.- Hace nada más 26 años nació un proyecto para la construcción de un Museo Regional en la ciudad, conocido como Museo Casa Verde, en honor al viejo edificio que existió anteriormente y que es parte de la historia del municipio que hoy conocemos, hoy en el día Internacional de los Museos, recorremos de forma breve un proyecto con un buen propósito pero con un caminar lento y desgastante.

Ana Llarena de Ahuja, presidenta del Patronato Proconstrucción, se ha encargado a lo largo de este tiempo en trabajar en múltiples gestiones, obteniendo apoyos efímeros o nulos, haciendo de todo, pero sin lograr la meta principal, su conclusión.

El gobierno del presidente municipal de Tuxtepec, Sergio Loyo Ortega, en coordinación con el Patronato, proyectó la búsqueda del terreno idóneo, logrando la donación en el mandato de Heladio Ramírez López, quien era gobernador del estado, del terreno lo cual en su momento causó la molestia de algunos ciudadanos, quienes aseguraban que la casa construida allí resultaba incluso con más historia.

Fue hasta la administración de Ulises Ruiz cuando lograron llamar la atención de la Fundación Harp Helú y se firmó un convenio para la construcción del edificio del Museo, esto a través de una mezcla de recursos entre dicha fundación, el gobierno federal, mediante el Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE), el Patronato y el gobierno municipal.

Cabe destacar que en las presentaciones del proyecto de construcción se ha especificado que se contará con una sala arqueológica, historia, etnográfica y una sala artesanal, así como un espacio para la muestra de la obra del artesano y cronista costumbrista Felipe Matías símbolo de Tuxtepec, igualmente área de servicios, bodega, anden, conserjería, administración, cuarto para transformadores, sanitarios, lockers para personal, cocina de cafetería, pasillos y escaleras.

De manera inicial se tomó en cuenta una inversión de ocho millones 300 mil pesos, de los cuales la Fundación Harp Helú donó dos millones 300 mil, dos millones más fueron aportados por el gobierno federal del PAICE, sin embargo los dos millones correspondientes al gobierno municipal no fueron entregados, por el, en ese entonces, presidente Gustavo Pacheco, quien aparece en la firma del convenio, pero además no ha sido entregado por ninguna administración siguiente.

Actualmente, el Patronato lucha día a día para recaudar fondos que hasta el momento no han sido suficientes, rifas, loterías, exposiciones, boteos y donaciones en especie, que a pesar de los esfuerzos, no han alcanzado para que la construcción deje de ser una obra negra.

En su momento, se abogó por un museo de todos, donde se expondrían las artesanías e historia de los diferentes municipios que forman parte de la Cuenca del Papaloápam, pero hasta ahora, en los intentos por realizar exposiciones y galerías, no han pasado de ser sede para eventos particulares y poco productivos.

De esta manera, a lo largo de estos años se han convertido en blanco de pocas pero sustanciosas donaciones, cemento, blocs, que han servido para edificar poco a poco lo que hasta ahora se tiene, pero, ¿ha valido la pena? O mejor aún, ¿cuánto tiempo más llevará concluir esta construcción?

Existen más organizaciones y grupos culturales dentro del municipio, quienes por fuerza de costumbre han aprendido a tocar las puertas de manera solitaria, a sabiendas de que el gobierno pocas veces voltea a ver su trabajo y mucho menos a apoyarles, pero si el gobierno y la ciudadanía no están listos para apreciar la cultura de su propia región, ¿estamos listos para culminar un recinto cultural como este llamado museo?, y siendo positivos pensando en que se concluya, ¿cuántos tuxtepecanos se encuentran deseosos de asistir?