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Todo sobre las contracturas musculares por estrés

El estrés también afecta los músculos del cuerpo, produciendo dolor y diversas molestias.

Todo sobre las contracturas musculares por estrés | El Imparcial de Oaxaca

El estrés es aquello que nos causa tensión en la cual se ve sometido el organismo, el cual se desencadena por algún tipo de preocupación o frustración. Cuando no lo controlamos se dan las contracturas musculares por estrés.

Una contractura muscular es una contracción o encogimiento involuntario de algún músculo de nuestro cuerpo.

Esta va acompañada de un fuerte dolor, y se presenta cuando el músculo no realiza un esfuerzo de la manera correcta, el cual puede quedar rígido o tenso, ya sea por unos instantes o por un espacio de tiempo.

Una mala postura, encogimiento de pies y dedos, o sencillamente un mal movimiento brusco puede terminar en una contractura muscular.

Es por ello que en este artículo analizaremos las contracturas musculares y el estrés.

Además veremos los tipos de contracturas musculares como lo son la contractura mioestática, entre otras que consideraremos más adelante.

Conoceremos las distintas causas por las que se dan las contracturas musculares por estrés.

Por otro lado, consideraremos algunos tratamientos que te ayudarán cuando se produce una contractura muscular como lo son los estiramientos.

También conoceremos algunos remedios naturales para las contracturas.

Entre tantos dolores, las contracturas musculares son uno de ellos, por lo que el conocer y tener en cuenta distintos medicamentos como los espasmolíticos, te serán de mucha ayuda a la hora de tener una contractura muscular por estrés.

Por otra parte, analizaremos algunos consejos que puedes realizar para evitar esas molestas contracturas musculares que nos causan tanto dolor en el momento menos indicado.

También veremos algunas recomendaciones para ti.

Es por ello que te invitamos a que leas este artículo y te sea de gran beneficio.

Tratamientos para las contracturas musculares por estrés
Asistir al fisioterapeuta te ayudará en el tratamiento de las contracturas musculares.

Los masajes forman parte del tratamiento, ya que mejoran el flujo sanguíneo, pero estos no deben ser realizados por cualquier persona.

En muchas ocasiones las contracturas son palpables y visibles en la piel, a estos se le denominan nudos, estos se reducen con unos masajes realizados por un fisioterapeuta.

Debe ser una persona cualificada para realizarlos. Si lo realiza una persona que no tenga experiencia, la persona con la contractura puede sufrir dolores fuertes. Por lo que es mejor evitar arriesgarse.

El ejercicio físico regular, los ejercicios de respiración, el cambio de estilo en nuestra vida y tratar de no preocuparnos en demasía, aunque a veces no sea fácil, puede ayudarnos a evitar las contracturas musculares por estrés.

Los estiramientos, la actividad en el agua te pueden ayudar a evitar esas molestas contracturas musculares. Además que estos permiten movilizar todo nuestro cuerpo.

Los mismos medicamentos que sugiere el médico también forman parte de los tratamientos, estos pudieran ser relajantes musculares, miorrelajantes, entre otros, deben manejarse con prudencia pues pudieran causar dependencia.

Incluso si el dolor o las molestias son constantes debe recurrirse al médico, no automedicarse.

Algunos medicamentos o drogas farmacéuticas pudieran causar efectos secundarios como somnolencia, confusión, mareo, dolor de cabeza entre otros.

La acupuntura es otro método o tratamiento que se suele utilizar en estos donde las contracturas musculares aparecen.

Esta permite liberar sustancias neuroquímicas, como endorfinas amortiguadoras de dolor e inflamación.

Incluso algunos estudios han determinado que este método ha sido de mucha ayuda para aquellos que sufren de constantes dolencias, y rara vez presentan efectos secundarios.

Medicamentos para las contracturas musculares por estrés
Como hemos mencionado antes haya diferentes tipos de tratamientos, entre ellos los medicamentos farmacológicos.

Estos tienen la capacidad de inhibir el dolor, desinflamar y causar otros efectos en el ser humano.

Existen diferentes tipos de drogas prescritas para atacar contracturas musculares, por ejemplo:

Miorrelajantes. Son medicamentos que pueden ser utilizados bajo regulación médica, ayudan a reducir y prevenir espasmos, rigidez y espasticidad, o lo que es lo mismo contracciones musculares dolorosas.

Su forma de trabajar no es sobre músculos, sino directamente en el cerebro y en la médula espinal, por lo que pueden provocar dependencia. También son utilizados también en dolores de espalda o cuello, así como con la fibromialgia.

Existen dos grupos de miorrelajantes utilizados para el dolor:

Miorrelajantes de acción periférica. También llamados bloqueadores neuromusculares son utilizados durante procedimientos quirúrgicos y para cuidados intensivos cuando el paciente necesita adaptarse a la ventilación mecánica.

Miorrelajantes de acción central. Son llamados también espasmolíticos y funcionan en los puntos del sistema nervioso central para minimizar el tono o el nivel muscular y el dolor.

Sin embargo, los efectos secundarios son variados y comunes: somnolencia, confusión, dolor de cabeza, mareos, frecuencia cardiaca irregular, malestar digestivo, dificultad para respirar o pasar la comida, inflamación de cara o lengua.

Si sólo padeces de espasmos musculares comunes como dolor de espalda, cuello o dolor de cabeza, será más recomendable utilizar terapias sin la utilización de medicamentos.

Los baños a base de vinagre (sustituyendo los aceites esenciales por dos vasos de vinagre).

Por otra parte te sugerimos consumir complejos vitamínicos como SupraEnergía, pues contiene vitamina C ideal para fortalecer los tejidos ligados a tus huesos.

Son muchas tus opciones recuerda ser equilibrado y tener paciencia.

Lavanda y valeriana hierba flores y raíz con mortero y mortero, sobre fondo de roble. Utilizado en medicina alternativa natural.

Remedios naturales para las contracturas musculares por estrés
Para aliviar el dolor también son muchas las opciones, a continuación te daremos algunas que esperamos te sean útiles.

Aceites esenciales. Estos tienen una gran acción relajante y son bastante utilizados durante masajes, pudieras tener algunos en tu sala de baño.

También puedes darte masajes suaves en la zona afectada antes de dormir o en un momento en el que te sientas más relajada(o) recuerda no ser brusco, debes ser delicado por la acción que puedas tener sobre tus nervios o zonas afectadas.

Cataplasmas de arcilla. Pudieras preparar tu propia pomada o crema de arcilla, debido a sus minerales la acción de estos sobre la piel y los músculos es bastante beneficiosa, cuando la prepares recuerda no dejar grumos.

Sólo te será necesario arcilla roja, en polvo y un poco de agua que añadirás lentamente hasta conseguir la estructura requerida.

Magnesio. Tomar magnesio en su forma líquida pudiera relajar tus tejidos musculares. Sólo se recomiendan una o dos cucharadas en el día, no se debe tomar durante mucho tiempo, sobretodo si se presenta insuficiencia renal. Como siempre recuerda ser equilibrado.

También pudieras pensar en plantas medicinales, como por ejemplo:

Herpagófito. Tiene virtudes analgésicas por lo que suaviza el dolor y la inflamación. No debe consumirse durante la lactancia o embarazo por posibles reacciones secundarias.

Valeriana. Es una planta bastante utilizada para aliviar el estrés, también tiene virtudes antiespasmódicas relajantes. Recuerda que siempre deberás consultar con tu médico.

Los baños relajantes también son ideales si de relajar tu mente y tus músculos se trata.

Baño de sales. Los baños relajantes ayudan a minimizar el estrés corporal que se pudiera tener, es importante que cuando lo hagas coloques agua caliente que soporte tu cuerpo.

Recuerda que el calor y el frío del agua es beneficioso para los dolores musculares y la inflamación.

También te recomendamos suplementos vitamínicos, ya que contiene agentes que ayudan a reducir el estrés y las contracturas musculares.

Las contracturas musculares y el estrés
Las contracturas es una respuesta fisiológica normal de nuestro organismo. Los músculos tienden a contraerse cuando estamos estresados.

La vida es tan ,que a veces estamos ocupados con tantas cosas, que en ocasiones o casi siempre no nos dedicamos tiempo a nosotros mismos.

En el diario vivir sufrimos mucha tensión y estrés. Por lo que nuestro organismo a manera de respuesta, contrae los músculos.

El estrés es un asesino silencioso por lo que debemos tener mucho cuidado cuando nos preocupamos en demasía o frustramos por situaciones que a veces ni siquiera nosotros podemos controlar.

Cabe destacar que en medidas pequeñas, el estrés es positivo ya que nos permite realizar actividades y cumplir metas. Pero ninguno estamos para una situación de estrés y menos si viene acompañada de una contractura muscular.

Cuando esto sucede, nuestro sistema digestivo y reproductivo se paraliza, por lo que en nuestro organismo se presentan taquicardias.

El sistema músculo-esquelético lo que hace es prepararse ante el peligro, en este caso el estrés.

Si nuestros músculos se contraen por estrés durante mucho tiempo, comenzaremos entonces a sufrir de dolores articulares y musculares.

Tendremos contracturas hasta dolores de cabeza, producto del mal funcionamiento muscular.

Las contracturas se presentan sin previo aviso, cuando menos lo pienses, ya estás sufriendo una contractura muscular.

Unos especialistas concuerdan que las contracturas musculares protegen a los músculos débiles de daños peores.

Cuando pasamos por estos episodios causados por el estrés, lo mejor es intentar relajarnos, a pesar de que nos duelan los músculos.

A medida que lo hagamos, quizás poco a poco el dolor cese y nuestras palpitaciones se estabilice a su estado normal.

Tipos de contracturas musculares
Dependiendo del tipo de contractura que se produzca en la persona, estas se clasifican en:

Contractura mioestática. La cual se produce con un movimiento poco usual que produce un dolor fuerte, pero dura poco. Con unos pocos estiramientos muy suaves, el dolor desaparecerá poco a poco.

Adherencia. Producida por la falta de movimiento. Puede ser indicativo de la falta de ejercicio o actividad física.

Adherencia del tejido cicatricial. Debido a la falta de movimiento, se forma una cicatriz interna que impide el movimiento.

Contractura irreversible. Provoca la pérdida de la movilidad.

Contractura pseudomioestática. La produce el sistema nervioso central, el cual deja al músculo en una contracción constante, lo que causa mucho dolor.

Tortícolis. Es un encogimiento de los músculos de nuestro cuello que nos impide el movimiento normal al cual estamos acostumbrados.

Esta provoca un dolor intenso, que no nos permite mover la cabeza. Este tipo de contracturas son muy comunes, son el efecto de las malas posturas y los movimientos bruscos.

La produce el dormir con una almohada muy alta o muy baja a la hora de dormir o descansar.

La manera brusca al montarnos a un automóvil puede contribuir a que se produzca la tortícolis.

Mirar repentinamente hacia un lado, o hacia abajo puede también provocarla. Se puede dar en cualquier persona.

Con respecto a esta contractura, no se recomienda dar masajes, ni se debe “traquear” a manera de relajar. En todo caso ese tipo de contracturas se les debe dejar a los expertos que son los más capacitados.

Causas que provocan las contracturas musculares
Las causas suelen ser por un mal movimiento que hemos realizado o alguna actividad no debida, como por ejemplo, levantar un peso exagerado para nosotros. Son en esos momentos en los que pueden aparecer las contracturas musculares.

Sin embargo, existen otras causas por las que se puede probar en nosotros una contractura muscular y son las que se describen a continuación:

Sedentarismo. Las personas que no realizan actividad física son más propensas a tener una contractura muscular, ya que su cuerpo no está preparado para un esfuerzo muscular repentino.

Edad avanzada. Las personas de edad avanzada son tienen más probabilidades de tener una contractura muscular debido al envejecimiento. Por lo que su cuerpo no está capacitado en ese momento para realizar algún tipo de esfuerzo.

Estrés. Por estar en constante tensión y preocupación los músculos se contraen y produce un encogimiento involuntario.

Deporte. Existen deportes que conllevan un mayor impacto en nuestro cuerpo lo que a su vez los músculos se tienden a contraer. Entre ellos se encuentran atletismo, baloncesto, jabalina, ciclismo, entre otros.

Deshidratación. La falta de agua y líquidos provoca las contracturas musculares ya que los músculos necesitan de ellos para un mejor funcionamiento. Es por ello que cuando no se hallan en nuestros músculos tienden a haber calambres.

Las contracturas musculares suelen ser muy dolorosas y aparecen cuando no le damos la debida atención a nuestros preciados músculos.

Es por ello que el ingerir agua, líquidos, alimentos con fibra, magnesio son necesarios en nuestro organismo para que nuestros músculos no se contraigan, sino que funcionen de la manera adecuada.

Recomendaciones
Cuando realizamos ejercicio tendemos a padecer de contracturas musculares, también pudiera pasar si tenemos muchas actividades durante el día o realizamos movimientos bruscos.

Si durante el ejercicio llegamos a padecer de estos, se deberá a una acumulación de metabolitos, que provocan dolores e inflamación, y producen tensión en nosotros.

Y si es después se deberá a la fatiga por exceso de fibras, donde se ve disminuida la capacidad de poder relajarnos.

Para poder tratar una contractura es necesario que primero la prevengamos, si es para empezar a hacer ejercicio será necesario que hagamos calentamiento previo.

Si ya sufrimos de contracturas será necesario que la tratemos de forma adecuada.

No debemos darnos masajes inapropiados o bruscos, para tratar el problema a fondo deberemos buscar a un profesional que sepa exactamente qué puntos del músculo tocar, o cómo tratar la contractura.

Evita comer alimentos que puedan generar dolor de cabeza o que agraven la contractura muscular como el café, el chocolate o queso.

Evitan trabajos o tensiones que intensifiquen el dolor o contractura muscular.

Y recuerda que si deseas darte un automasaje, debes hacerlo de forma ligera.

No desesperes si el tratamiento o terapia no funciona, recuerda que eso sólo agravaría la contractura muscular, evita también automedicarte, pues no sabes qué clase de contractura es.

Trata de dormir con una postura adecuada, pensando cómo será la posición adecuada para que mejores.

Y no levantes peso, pide ayuda.

Recuerda también consumir complejos vitamínicos, te ayudará a reducir contracturas musculares por estrés.

Los tratamientos, medicamentos y remedios son variados agota todas las posibilidades.

 

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