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Muxe’s contra la discriminación

En Juchitán, es conocido como el paraíso gay, pero en la realidad, los muxe’s aún sufren la discriminación
por Rusvel Rasgado

que lo que buscan, es que sean aceptadas como personas que tienen preferencias sexuales distintas a las de un hombre y una mujer, y como tal existen entre la sociedad y deben ser respetados.

Desde hace 15 años, la iglesia católica se abrió a la comunidad Muxe. Es por eso que ahora en cada celebración, se oficia una misa en honor a su lucha contra la discriminación, el respeto y la tolerancia.

Nacieron hombres, pero no son hombres, tampoco son mujeres, son muxes que gozan de una aceptación que les permite desenvolverse en diversas facetas en la sociedad.

Desde pequeños se identifican como muxes u homosexuales y al crecer, de manera natural se vuelven muy productivos, muchos son profesionistas, emprendedoras, otros se desempeñan como estilistas, modistas, bordadoras y son buenos para preparar la comida.

Felipe Toledo López, es un muxe de la Octava Sección de Juchitán, él viste como hombre, pero no se considera varón, tampoco se considera mujer. Dice que es homosexual, condición que reconoció de sí mismo desde niño.

“Hay unos que tienen estética, restaurantes, trabajan mucho, algunos son trabajadores y respetuosos en la sociedad. En mi caso, desde niño mi mamá ya me decía, cuando nosotros andábamos vendiendo, ya en vez del hombro, en la cabeza se sube todo, el canasto todo lo que vendemos, pues la familia se da cuenta cuando somos niños ¿no? pero nunca mi familia se enojó conmigo, nadie, ninguno”, expresa Felipe.

Pero los muxes no olvidan que en sus primeros años fueron perseguidos y discriminados en la sociedad oaxaqueña, sin embargo, a cuatro décadas de lucha y de abrirse paso, han logrado reducir en gran margen, el índice de exclusión en la que vivían.

Son alegres por naturaleza, amistosas y buscan seguir abriéndose un espacio de respeto ante la sociedad.

En muchas familias zapotecas, un muxe es una bendición, ya que apoya en la economía de la casa, es muy trabajador o trabajadora, además que crece con los padres y los cuida hasta viejos, porque normalmente no se casan, aunque ya hay casos de muxes que viven con un heterosexual, lo cual también está siendo ya aceptado en la sociedad.

Lo curioso

Dicen en Juchitán que San Vicente, patrono de la comunidad católica, viajaba con tres costales llenos de granos que iba repartiendo por todo el país. En uno cargaba los granos masculinos, en otro, los femeninos, y en el tercero los llevaba mezclados. “En Juchitán se le rompió el tercer costal”, bromean en las comunidades zapotecas.