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Fundación Casa Wabi crea puentes de barro

El objetivo es retribuir a la sociedad mexicana de la costa, todo lo que el artista mexicano Bosco Sodi ha recibido, se realiza una interacción de conocimientos en el que residentes, comunidades y la misma fundación se unen en una experiencia infinita
por Li Valenzuela

El artista Bosco Sodi encontró en la costa oaxaqueña entre el mar y la montaña, una zona cálida para establecer su proyecto Fundación Casa Wabi para el intercambio cultural entre artistas residentes y comunidades locales. El impulso fue, explica su directora general, Carla Sodi, retribuir a la sociedad mexicana de la costa todo lo que el artista mexicano ha recibido.

La casa y el entorno es una obra en sí del arquitecto japonés Tadao Ando, ganador del Pritzker Prize, máximo galardón en su disciplina, fue su diseñador y en sus dependencias se fraguan o reconfiguran los lenguajes de los residentes en contacto con la cultura de la región. Una interacción de conocimientos en el que residentes, comunidades y la fundación se unen en una experiencia infinita.

Residentes Wabi

Manejan un sistema curatorial con el que traen a jóvenes mexicanos, extranjeros, fotógrafos, escritores, pintores, escultores y cineastas de todas las ramas del arte bajo tres lineamientos. Primero, el residente debe realizar un trabajo de introspección, que se cuestione quién es, dónde está, dónde va, qué quiere hacer. Agrega Carla, “este espacio cubre justamente eso, ocupándose de la mantención completa del artista para que ellos se concentren en pensar quiénes son”.

Segundo y vital para la fundación, es la relación entre los seis residentes, la convivencia debe ser enriquecedora para ellos, “que el consolidado aprenda del joven y viceversa, el mexicano del español, del japonés… la trayectoria no es un problema”.

La tercera línea e igual de relevante es que los artistas realicen un proyecto con las comunidades locales. Carla Sodi resalta que no se trata de “colonizarlas”.

“Las comunidades de Oaxaca tienen muchísimo que ofrecer, simplemente creamos un puente de interacción de conocimientos en la que ambas parten crecen. Nadie tiene nada que enseñarle a la gente de Oaxaca ni a la de México, es pensar porque no, juntos creamos algo que te haga más rico a ti -nos referimos a rico emocionalmente, culturalmente, como seres humanos- que te aporte y me aporte.

Buscamos que ganen algo que los haga crecer, que les dé una visión diferente de la vida; lograr hacer estos vínculos y que rompan con las problemáticas sociales que tenemos en este país y que hay en otros países además; ver los problemas desde fuera cambia mucho la perspectiva para ambas partes.

Un residente nos decía, ustedes creen que la comunidad ganó, ¡no tienen idea! aquí el único que salió ganando fui yo. Emocionalmente su obra cambió totalmente. Ahora tenemos un residente que ha sido muy bonita experiencia, sólo había trabajado blancos y negros, y a partir de que vino a Wabi, trabajó con las comunidades y a partir de que ha visto todo este proceso de riqueza, colores, culturas y sabores, su obra se ha vuelto de color”.

Comunidad Wabi

Los proyectos comunitarios están enfocados a problemáticas locales y pueden ser para jóvenes, niños, adultos o grupos específicos, o también pueden ser registros de acontecimientos. Uno de los residentes está elaborando un registro de todas las curadoras locales, las yerbas que utilizan y de dónde vienen.

“Hemos visto que hay una desconexión en el mundo entero, que los jóvenes quieren romper con las tradiciones que los han llevado a ser quienes son. Lo que estamos tratando es que vuelvan a dar valor a pequeñas cosas cotidianas, un gran ejemplo es el barro, tenemos un programa completo de recuperación”, explicó.

El barro entre otras diversiones

Fundación Casa Wabi se ha enfocado en la tierra. El piso que sostiene a los costeños al molerlo y mezclarlo con agua crea espléndidas piezas. “Llegan estos artistas residentes y les dicen, esto es una divinidad, es retomar, convivir diferentes culturas, maneras de pensar, diferentes formas de ver la vida, se entrelazan y te hacen ver que tu cotidianeidad puede ser tan hermosa como nunca la habías visto”.

Cineclub Casa Wabi continuará así como las exposiciones de consagrados artistas. Actualmente exhiben obras del maestro Jannis Kounellis. Exhiben artistas de primer nivel internacional cuyas obras podrían estar en museos de Nueva York, Chicago, Londres, Basel o París, “son nuestros esfuerzos y nos sentimos orgullosos, nos fascina esa interacción”.

Lo que más les motiva, subrayó Carla, es esa fuerza que se crea en las comunidades así como en los residentes. “Ha sido enriquecedor también para nosotros como fundación, ha sido espectacular, los residentes han ido cambiando su obra, existe un antes y después de Wabi, y no paramos”.

Para programar una visita a Casa Wabi, puedes contactarte en: juan@casawabi.com

PARA SABER

123 residentes

4,500 beneficiados directos

98 Proyectos

322 sesiones y talleres

La casa ha tenido más de 8 mil visitantes de todo el mundo en poco más de dos años desde su creación

  • La fundación acaba de inaugurar una residencia en Japón para artistas mexicanos jóvenes, buscan que los becados absorban una cultura totalmente diferente, pero al mismo muy similar. Próximamente, tendrán una semana de chefs. Los chefs más importantes del mundo interactuarán con comunidades locales para lograr un producto final mutuamente enriquecido.

Planean un encuentro de artesanos de barro de toda la zona y un fuerte programa de arquitectura en la que destacados arquitectos internacionales diseñarán viveros, pabellón de composta y hasta un gallinero.

Dato

Están próximos a inaugurar un proyecto de diseño industrial con la embajada de Suiza y una comunidad local, el trabajo será en conjunto, la pieza irá a concursos internacionales respetando el crédito de diseñadores y colaboradores y muchas sorpresas más a dos años de su fundación.