Quantcast

Especiales

Vive Oaxaca crisis de refugiados

Centenares de personas que huyen de un conflicto en la agencia Guadalupe Victoria arribaron a San Pedro Ocotepec, Mixes, y están sin apoyo gubernamental; el DIF sólo les mandó 200 cobijas
por Sayra Cruz

San Pedro Ocotepec, Mixes.- El rostro de la pobreza, marginación y el abandono se refleja en más de 600 de personas que se refugiaron en esta comunidad provenientes de la agencia municipal de Guadalupe Victoria, ante el temor de ser agredidos por pobladores de San Juan Juquila.

Súplicas, llanto, desesperación y reclamos de justicia, así como de seguridad para el retorno a sus hogares, fueron las peticiones constantes después que hace cuatro días abandonaron sus pertenencias en Guadalupe Victoria para poner a salvo su vida.

En el palacio municipal de San Pedro Ocotepec, casas particulares y espacios del ayuntamiento estaban esparcidas las más de 614 personas, de las cuales 29 son menores que oscilan entre 0 y 2 años de edad, que van en los brazos o a espaldas de sus madres.

En el lugar también, hay 156 infantes de entre 3 y 12 años; 89 adolescentes entre 13 y 18 años, jóvenes que no entienden lo que pasó realmente el viernes y sábado ni el motivo por el cual abandonaron sus casas, pero de algo están seguros, en este lugar se sienten a salvo.

Dentro de este grupo hay tres mujeres embarazadas; el contingente también está integrado por otras 272 personas que van de 19 a los 59 años y 68 adultos mayores, quienes reclamaban al gobierno estatal seguridad para regresar a sus hogares y reestablecer su vida.

Una riña entre borrachos registrada el 6 de enero, se conjugó con el conflicto entre la agencia municipal y su cabecera por el nombramiento de la autoridad auxiliar y lo que desencadenó la página negra entre los pueblos mixes.

Este grupo refugiado en Ocotepec, acusó al síndico municipal de San Juan Juquila, Román Pablo Rosales, de llegar con un grupo armado a violentar y quemar las casas y a sacar a los pobladores.

Niñas a la deriva

"?Qué vamos a hacer? ?Qué va a pasar con nosotros?", cuestionaba una menor de escasos 10 años a los reporteros que llegaron a esta explanada municipal de Ocotepec, desde donde la autoridad municipal y pobladores ofrecieron comida, techo y protección a los pobladores.

Entre los menores que se encuentran en esta comunidad, huyendo del conflicto, están las hijas de dos de los retenidos en San Juan Juquila. Maribel y Leticia rogaron la intervención de la autoridad para que sus padres sean liberados.

"Queremos ver a nuestros papás", gritaron las menores quienes desde el sábado en la mañana están sin tener noticias de sus familiares.

El llanto de las menores brotó mientras pedían que alguna autoridad pusiera fin al conflicto.

Huyen para salvar sus vidas

Aristeo Juárez José decidió salir de su pueblo para refugiarse con sus vecinos, después del pánico que vivió el sábado pasado, cuando un grupo de hombres de San Juan Juquila entró a varias casas a sacarlos para supuestamente, matarlos.

El ciudadano ligó esta agresión con el conflicto por el nombramiento del agente municipal de su pueblo, pero también con el conflicto agrario entre Ocotepec y San Juan Juquila.

"Nos pidieron que firmáramos un documento en contra de San Pedro, pero no quisimos por eso nos atacan", precisó don Aristeo.

Sus ojos se llenaron de lágrimas mientras narraba lo que vivieron y las precariedades que están pasando los menores y mujeres en este éxodo.

En su testimonio reveló que fueron casi 25 camionetas llenas de hombres armados las que atacaron a los pobladores. Esos, supuestamente, empezaron a disparar y de ahí se llevaron a 10 detenidos que seguían hasta ayer en San Juan Juquila.

"Pedimos que intervenga el gobierno, que haya seguridad para nosotros y que podamos regresar a nuestro pueblo. A la Secretaría General de Gobierno (Segego) ya le habíamos dicho que teníamos un conflicto y que interviniera, pero no lo hizo y ahora estamos afectados", dijo don Aristeo.

Precisó que ellos no fueron secuestrados por Ocotepec y por el contrario, están recibiendo apoyos de esta comunidad que pertenece al distrito de Zacatepec.

Caminaron por veredas

Para salir de su pueblo estas personas caminaron veredas por más de cuatro horas; llevaron a sus hijos en la espalda, ayudaron a los adultos mayores. Ayer todavía seguían arribando otras personas que se habían quedado en Guadalupe Victoria y ante el temor de ser agredidas prefirieron salir.

Ana Rosales y Ruperto Manuel están entre los refugiados. Ellos sufrieron la quema de su vivienda por el grupo contario y el desafortunado evento cobró la vida un joven de 15 años que trató de asesinar a quien era su abuela. Entre familiares discutieron.

"No nos podíamos quedar ahí para que nos mataran, teníamos que salir de ahí y resguardarnos", mencionó Ruperto.

Víveres insuficientes

La cocina comunitaria habilitada para atender a las 600 personas fue insuficiente a la hora de la comida.

Los hombres, mujeres y sus hijos, con su taza de café, plato de caldo con arroz, frijoles y tortilla llenaron el comedor y la pequeña cocina.

Los pobladores de Ocotepec y las autoridades municipales procuraron la alimentación para este grupo de personas, aunque el apoyo en víveres es poco y elemental.

La autoridad que encabeza Emeterio Sánchez Flores se deslindó de azuzar a la violencia y aseguró que sólo dio ayuda humanitaria a los desplazados de la agencia de Guadalupe Victoria.

Apeló a la buena disposición de la población para apoyar a estas familias de Guadalupe Victoria con quienes Ocotepec ha sido aliado en diversos trabajos.

"Tenemos miedo"

Con sus cuatro hijos, Estela Morales llegó a Ocotepec dejando atrás todo lo que con esfuerzo ha construido a lo largo de su vida, en su casa dejó sus pollos, burros y todas sus pertenencias.

"Nos salimos porque teníamos miedo de que mataran a nuestros hijos", señaló Estela.

Con ella llegaron cuatro menores de 2, 4, 8 y 15 años que requieren de alimentación adecuada, pañales desechables y un espacio donde dormir.

Los hijos de Estela no están yendo a clases porque se suspendieron por este conflicto entre pueblos.

"Tenemos miedo, por eso pedimos que alguien nos ayude; nadie ha venido a darnos apoyo, parece que se olvidaron de nosotros", dijo.

Estas personas refugiadas pidieron al gobierno estatal que intervenga para solucionar este conflicto y que puedan regresar a la brevedad a su comunidad. Hasta el momento no han llegado enviados de la Segego a Ocotepec y tampoco de la Secretaría de Asuntos Indígenas, los programas sociales federales también están ausentes para esta gente.