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Mientras el lobo no está: un filme para reflexionar

La cinta escrita por Joseph Hemsani y Abe Rosenberg se estrena el 24 de febrero a nivel nacional

Mientras el lobo no está: un filme para reflexionar | El Imparcial de Oaxaca

Ciudad de México

Las producciones mexicanas se hacen cada vez más presentes en la industria de la cinematografía y colocan al país en un referente en diversas partes del mundo.

La película Mientras el lobo no está, dirigida por Joseph Hemsani que será exhibida a partir de este 24 de febrero en todas las salas de cine nacional, ejemplifica esa insistencia por llevar a la pantalla grande productos visuales, creativos y de calidad.

Se trata de una historia escrita por el mismo Joseph en conjunto con Abe Rosenberg, y narra la aventura genuina entre cuatro niños que se ven inmersos en una odisea en la época de los años 50, luego de ser internados en una correccional de menores a consecuencia de sus actos.

Años de trabajo

El filme incluye la fotografía de Tom Banks quien, en comunicación con Hemnsai, logró darle el ritmo y el peso visual adecuado. Después de dos años de producción y ocho semanas de rodaje, lograron concluir un proyecto que, aunque estaba lleno de dudas, buscaron la oportunidad de exhibirlo al público mexicano.

“La película trata sobre crecer y luchar por tus sueños, demuestra el afecto, la unión y la importancia de la comunicación”, compartió brevemente el director del filme.

“Con algunos efectos de la magia del cine”, agregó Joseph, fue posible armar un montaje vistoso al construirlo con 10 locaciones, algunas de ellas: la fachada del internado en Ameca, Ameca en el Estado de México, la Posada del Sol dentro de la capital; era un hotel que nunca se acabó de construir y quedó abandonado”, lo que la hizo perfecta para el contexto de la historia, explicó. Su labor fue “encontrar locaciones que visualmente fueran una con la otra”.

Para ser su ópera prima, el resultado fue gratificante, reconoció. “El principal (reto) es uno mismo, tener mi cabeza en que algo tenía que ser de un modo y después en la realidad no podía ser así por falta de presupuesto o tiempo, entonces, tratar de adaptarme en cada escena fue bastante complicado, pero de ello aprendí que hay que aceptar ciertas cosas y saber qué es lo que se tiene como equipo de trabajo para sacar el proyecto adelante”.

Para Joseph, el final de la película fue la escena que más disfrutó, “ya no había tanta presión”, aunque poner a elegir una escena favorita al director es un momento de indecisión, porque apreciaba el desarrollo de los actores como Miranda Kay o Luis de la Rosa, confesó.

La escena más divertida para Kay, de tan sólo 14 años, fue “la de las regaderas porque estábamos todas mojadas”; mientras que para Luis, de 15 años, su parte predilecta fue el filme completo.

La trama

Joseph Hemsani comentó que Mientras el lobo no está aborda una historia situada en la época de los 50, donde cuatro amigos que viven en un internado buscan escapar, en el proceso conocen a chicas y empiezan a vivir sus primeras experiencias de enamorarse; además, descubren secretos oscuros del internado, lo que pone en riesgo sus vidas y el huir del lugar pasa de ser un juego a una necesidad.

Con un guión original de Abe Rosenberg y el propio Joseph Hemsani, esta historia fue planeada hace unos seis años.

“Estábamos muy chavos y pensábamos hacer películas, pero no encontrábamos el modo, y queríamos hablar sobre el abuso de poder y la inocencia de los niños y cómo es difícil crecer y cómo el mundo a veces nos obliga a crecer pero todo esto en un contexto de un triller, en donde estás al borde de un asiento preguntándote qué va a pasar”, señaló Hemsani.

Destacó que el filme contó con el apoyo del Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción Cinematográfica Nacional (EFICINE-Producción), así como de inversión privada, y fue realizado en su mayoría en la Ciudad de México, aunque también se hicieron tomas en Amecameca, Estado de México, y en el Ajusco; además, la fachada del internado es la misma de la locación de la telenovela El hotel de los secretos.