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Los más pobres; los más desprotegidos en la Costa

Las precarias condiciones en las que viven miles de familias de la Costa incrementan el riesgo ante una contingencia, aunado a ello está la poca información con la que cuenta la población para hacer frente a los desastres provocados por la naturaleza

Candelaria Loxicha, Oaxaca

La falta de difusión de recomendaciones en caso de desastres naturales aumenta el riesgo para cientos de personas que viven en las márgenes de ríos o arroyos de la Costa oaxaqueña, mismos que sufren los estragos por el paso de las tormentas tropicales Beatriz y Calvin.

“Los más pobres somos siempre los más desprotegidos”, dijo la señora Julieta, quien vive en una ladera ubicada en los límites de Candelaria Loxicha y Pluma Hidalgo.

Aunque tratan de llevar una vida normal, cada vez que llueve crece la preocupación entre las familias que habitan la zona. “Nos preocupa cómo proteger a nuestros hijos ante alguna emergencia. La tierra se reblandece y se viene para abajo”.

Doña Julieta agradece a Dios que con las lluvias pasadas no hubo consecuencias mayores. Únicamente pérdidas materiales menores, y aunque el agua se llevó algunas cosas no perjudicó su vivienda. La mujer vive sólo con su hija Natalia y sus nietos Antonio y Manuel. Su marido y yerno, emigraron a los Estados Unidos hace un par de años en búsqueda de mejores condiciones de vida.

Gran parte de la población de Candelaria Loxicha se dedicó durante muchos años a la producción del café, sin embargo, la roya de hace cuatro años acabó con los cafetales y ahora de dedican al cultivar maíz y otros productos, para ir pasando los días.

La mayoría de las viviendas que se localizan en la zona son de madera y lámina, materiales endebles ante las inclemencias del tiempo. Sólo algunas construcciones son de concreto, pero al estar ubicadas en las laderas, también podrían resultar afectadas.

Aún se sienten los estragos

La neblina y la lluvia no han dado tregua a las familias que habitan en la franja que va de Miahuatlán a Pochutla; desde las 13:00 horas de este miércoles regresaron las lluvias y la neblina cierra la visibilidad de los automovilistas que transitan por la Carretera Federal 175.

En la zona los deslaves aumentan. Los trabajadores con chalecos anaranjados, apenas avanzan en unos metros y se viene abajo otro montículo de tierra. Por las condiciones de la carretera se complica la llegada de maquinaria a la zona.

Mientras tanto, los automovilistas extreman precauciones pues el resbaladizo asfalto y los montículos de tierra impiden el paso y los trayectos se hacen más largos.

En el tramo de San José del Pacífico a Candelaria Loxicha las lluvias han sido constantes, según comentaron los pobladores.
El paso de los dos meteoros también dejó afectaciones en Santa María Tonameca, San Pedro Pochutla y Santa María Huatulco. Los más dañados han sido los cultivos y las carreteras.

Pese a las afectaciones que sufrió la Carretera Federal 175, la vía de comunicación está abierta, en algunos tramos la circulación se reduce a un carril. El tamo carretero entre Pluma Hidalgo y Huatulco resultó perjudicado pero se puede transitar con las debidas precauciones.

Habitan en zona de riesgo

Desde su casa, el señor Javier Rodríguez señaló que no les fue tan mal en estas lluvias, ya que estuvieron atentos a las alertas emitidas a través de la radio, porque ninguna autoridad les avisó que tenían que desalojar.

“Tenemos prendido nuestro radio para escuchar los noticieros y reaccionar ante cualquier desastre. Sabemos que tenernos que cuidar papeles y llevarnos lo elemental en caso de emergencia”, dijo.

La vivienda de don Javier está ubicada en las inmediaciones del río Santa Lucía; en su hogar habitan su esposa, dos de sus hijas y su nieta.

Los habitantes del barrio Alta Luz se alertaron por las lluvias pasadas aunque esta vez no sufrieron ninguna afectación. Han pasado 20 años, pero aún viene a su mente el recuerdo de Paulina, huracán que devastó la Costa y provocó el desbordamiento del río Santa Lucía.

“En esa ocasión la destrucción fue enorme. Teníamos una casita sencilla y todo se amoló, poco a poco nos fuimos recuperando, nos tuvimos que levantar como pudimos para salir adelante”, expresó don Javier.

Según comentan, en esa época no tenían muchos bienes y durante estas dos décadas reconstruyeron su vivienda. “Los fenómenos afectan bastante. Estamos en riesgo por vivir cerca del río, pero Dios nos cuida”, mencionó.

En caso de que llegue un huracán fuerte, tendrían que abandonar su comunidad y refugiarse con sus vecinos o familiares.

Javier Rodríguez conoce las medidas preventivas en caso de alguna contingencia, pero aseguró que no fue gracias a las autoridades municipal o estatal que está enterado. El habitante del barrio Alta Luz, sugirió a las instancias gubernamentales crear campañas informativas para que la población esté enterada de las medidas que debe tomar en caso de algún desastre.

Don Javier comentó que tener un radio y lámparas de pila es indispensable, ya que en esta ocasión, debido al paso de Beatriz se quedaron sin luz un par de días.

El hospital naufragó

En Candelaria Loxicha existe una estructura abandonada de lo que sería un hospital. Alrededor del edificio hay maleza y el lugar está cerrado.

A consecuencia de las lluvias, las enfermedades abundan, pero no existe una unidad médica en la zona.

Dominga Mendoza es habitante de esta población -considerada de muy alta marginación por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol)- y se quejó de la falta de atención médica, ya que con el frío aumentan las enfermedades respiratorias, casos de fiebre en menores de edad y en adultos mayores.

“Vemos que allá abajo hay un edificio que iba a ser un hospital, pero dicen que se canceló porque ya no hubo dinero”, comentó.

El edificio que albergaría la Unidad de Atención Materno Infantil tiene las huellas del tiempo, del deterioro y de la mala planeación. Personal de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) aseguró que ese espacio construido durante la gestión del exgobernador Ulises Ruiz carece de viabilidad por estar situado en las márgenes de un río. Sin embargo, después del sexenio de Gabino Cué el proyecto naufragó. La gente reclama por las obras mal diseñadas y la falta de compromiso de las autoridades.

Huatulco está en pie y reclama la supercarretera

Prestadores de servicios y empresarios del ramo hotelero, echaron las campanas al vuelo por los buenos números que está registrando este destino turístico pese a las lluvias y las afectaciones en la vía terrestre.

No obstante, mencionaron que el gran pendiente de los gobiernos federal y estatal es la conclusión de la supercarretera a la Costa, que sexenio tras sexenio ha sido una promesa. La obra se encuentra estancada en el tramo Barranca Larga- Ventanilla desde hace varios años.

Ir de Puerto Escondido a las bahías de Huatulco representa un recorrido de al menos dos horas con treinta minutos, y gracias a la súper carretera el trayecto se reduciría una hora.

Al tomar el gobierno, Alejandro Murat Honojosa, se comprometió a concluir en 18 meses de la supercarretera Oaxaca-Huatulco y a construir de 2 mil 500 cuartos de hotel.

“Es un gran pendiente, con la carretera este destino tendrá registros históricos”, dijo el expresidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Oaxaca, Leopoldo Ayón Pérez.

Los daños mayores que hasta el momento ha sufrido Huatulco fueron: el desprendimiento de la carretera que comunica a la Crucecita con la zona hotelera, afectaciones en algunas escuelas y afectaciones en la estructura del panteón.

El puerto fue cerrado a la navegación como medida preventiva. No obstante, los hoteles registraron un 50 por ciento de ocupación. Las palapas en las bahías de La Entrega, reportaron una decente ocupación pese a ser una temporada difícil por las lluvias.

“Estamos bien. Viene la gente y estamos activos en la actividad comercial, nos ayuda en todo. Los fines de semana hay un poco más de turismo, para nuestro beneficio”, dijo Mauricio Rodríguez, prestador de servicios de esta zona.

Rodríguez aseguró que a pesar de la tormenta los grupos de turistas no han cancelado su reservación en los grandes hoteles y que “la gente del interior de la república acude constantemente y está activa la industria”.

Tan sólo en su palapa, Rodríguez da empleo a 20 personas y en temporada alta el personal incrementa debido a la gran demanda.
“Esperemos que esté al máximo la temporada vacacional, para que mejore la economía de todos”, dijo.
La policías estatal y federal, así como de la Secretaría de la Marina realizan recorridos para vigilar la zona.

Gracias al Fondo Nacional de Turismo, han proyectado la construcción de mil 200 habitaciones para el 2018.

La Secretaría de Turismo contempla proyectos importantes de promoción a nivel nacional e internacional para apoyar la actividad en este destino turístico.

Sin afectaciones mayores en los vuelos

Leopoldo Ayón minimizó las afectaciones porque la gente sigue llegando a pesar de las tormentas, no obstante, algunos vuelos se suspendieron por la lluvia y nubosidad provocados por las tormentas tropicales Beatriz y Calvin.

“Hay buena ocupación en Huatulco, para ser temporada baja andamos por el 50 por ciento. La comunicación vía aérea sigue fluyendo normalmente y las 4 líneas aéreas que nos unen con la ciudad de México están llegando de manera normal” aseguró Ayón.

Fue la semana pasada, con las lluvias más fuertes cuando un vuelo se desvío a Acapulco, y dos se regresaron a la ciudad de México, sin mayores complicaciones.

El martes, después del medio día se suspendieron dos vuelos por las condiciones climatológicas, sin que la situación pasara a mayores, ayer la situación se normalizó.

El exdirigente de hoteleros, aseguró que las campañas de promoción en México han dado resultado positivo, ahora llega gente de Chiapas y de otros países como Guatemala.

Los paseantes que visitan Huatulco en esta época son en su mayoría nacionales 90, mientras que a finales de año, el turismo de Canadá y Estados Unidos prefiere este lugar.

Datos

  • 36 playas
  • 50 por ciento de ocupación
  • 9 bahías
  • 5 mil 300 habitaciones
  • 40 mil turistas han visitado Huatulco durante el mes de junio

 

  • El destino turístico opera con normalidad.
  • El puerto fue abierto a la navegación.
  • El que sería el Hospital Materno Infantil de Candelaria Loxicha.
  • La lluvia continúa en la Sierra Sur.
  • La neblina que cubre gran pare de la Sierra Sur dificulta la circulación.
  • Leopoldo Ayón.
  • Los deslaves se hacen presente por todo el camino.
  • Los fuertes vientos derribaron árboles.
  • Los turistas siguen arribando a Huatulco pese a la tormenta.
  • Los pobladores de Candelaria Loxicha temen que el mal tiempo continúe.
  • Por todo el trayecto hay deslaves.
  • Trabajadores quitan los escombros de la cinta asfáltica.

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