Autoriza Japón investigaciones con embriones animales y células humanas |
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Ciencia

Autoriza Japón investigaciones con embriones animales y células humanas

Hiromitsu Nakauchi se convirtió en el primer científico en obtener dicha autorización.

Autoriza Japón investigaciones con embriones animales y células humanas | El Imparcial de Oaxaca
Foto: Internet.

Hiromitsu Nakauchi es un investigador japonés que obtuvo autorización del Gobierno nipón para crear embriones de animales con células humanas para implantarlos en animales. Esto con la finalidad de continuar con las investigaciones sobre trasplante de órganos.

Nakauchi se convirtió en el primer científico en obtener dicha autorización, cuya aprobación final se conocerá en agosto.

De acuerdo con la revista Nature, el experto en células madre planea realizar los implantes en embriones de ratón para trasplantarlos después en animales sustitutos.

La intención es producir especímenes con órganos hechos a partir de células humanas y luego trasplantarlos a las personas.

¿Cuál es el procedimiento?

El también docente, que dirige equipos en la Universidad de Tokio y de Standford en California, cultivará los embriones en ratas y ratones hasta los 15 días, cuando los órganos del animal estén formados en su mayoría.

Cabe destacar que desea que su investigación continúe hasta hacer este procedimiento con embriones híbridos de cerdos hasta 70 días, apenas obtenga la autorización.

La técnica consiste en crear un embrión animal que carece de un gen necesario para la producción de un determinado órgano, y luego inyectar células madre pluripotentes inducidas por humanos en el embrión animal para que en su desarrollo pueda fabricar el órgano que no puede producir con sus propias células.

¿Qué dicen los expertos en la materia?

Han expresado su preocupación ante la posibilidad de que las células humanas se desvíen más allá del desarrollo del objetivo, así como alterar la cognición del cerebro del animal.