Quantcast

Ciencia y Tecnología

Un rayo tractor capaz de atrapar bacterias

Unos físicos de las universidades de Bielefeld y Fráncfort en Alemania han desarrollado ahora un método que atrapa con un rayo láser microorganismos, esencialmente células, permitiendo que se les pueda estudiar a fondo, con resoluciones muy altas.
por Agencias

Hasta la fecha, si los científicos querían estudiar células sanguíneas, bacterias u otros microorganismos bajo el microscopio, tenían que situarlos sobre un sustrato, como la superficie de un cubreobjetos, una opción muy problemática. Uno de los problemas que afrontan los investigadores que quieren examinar células biológicas microscópicamente es que cualquier tratamiento preparatorio las cambiará.

En muchas bacterias, su conducta normal se da solo cuando pueden nadar libremente en una solución. Las células sanguíneas son un caso parecido: en condiciones normales fluyen de manera rápida y continua por los vasos sanguíneos, en vez de estar inmóviles en una superficie. No resulta pues raro que, si quedan adheridas a una superficie, esto cambie su estructura celular en el marco de un proceso perjudicial para ellas, que conduce muy pronto a su muerte.

Unos físicos de las universidades de Bielefeld y Fráncfort en Alemania han desarrollado ahora un método que atrapa con un rayo láser microorganismos, esencialmente células, permitiendo que se les pueda estudiar a fondo, con resoluciones muy altas. En los libros y películas de ciencia-ficción se refieren a esta herramienta como “rayo tractor”. Un ejemplo de esto último lo tenemos en la saga de Star Trek.

Usando este rayo tractor modesto pero verdadero, el equipo de Robin Diekmann y Thomas Huser ha obtenido imágenes de resolución elevadísima del ADN en bacterias individuales.

El nuevo método permite a los usuarios tomar células, sin importar que no puedan estar ancladas a superficies, y usar entonces una trampa óptica para observarlas a una gran resolución. Las células se mantienen quietas en sus sitios gracias a este rayo tractor óptico. Además, el rayo tractor no se limita a inmovilizar células sin fijarlas a un sustrato, sino que también puede hacerlas rotar y girar de otros modos, optimizando así la observación de los especímenes.