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Arte y Cultura

Movimientos sociales, sus nuevas formas

El catedrático e investigador de la UABJO Manuel Garza Zepeda ha enfocado su trayectoria en el estudio de movimientos sociales y estructuras de poder
por Lisbeth Mejía

Los movimientos sociales, dice el doctor en sociología Manuel Garza Zepeda, son fenómenos presentes en Oaxaca, como la expresión de intenciones de cambio en una sociedad. Esto, debido a que las sociedades están en constante cambio y parte de esos cambios son dados por la lucha de las personas, de los movimientos.

En la ciudad de Oaxaca, al desempeñarse en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, el especialista ha coordinado varios libros, además de plasmar sus investigaciones en diversas publicaciones.

Y aunque refiere que hay muchas manifestaciones sociales en la actualidad, existen rasgos que identifican a los movimientos sociales de las acciones colectivas que se dan a manera de protestas, marchas u otras manifestaciones.

"Un movimiento social implica un desafío a una forma de organización de la sociedad y el planteamiento, la búsqueda de otra forma de organización. A mí me llama la atención porque esta sociedad actual genera mucha inconformidad y problemáticas que la gente busca modificar, para buscar otras formas de organización que les permita mejores formas de vivir", añade.

El catedrático expresa que los movimientos sociales han existido desde cientos de años, ya sea en la Colonia o en el siglo XIX. Algunos de estos quizá no serían llamados movimientos sociales, añade, pues el concepto surge en el siglo XIX, para referirse a esas formas de expresar demandas.

En la historia hay insurrecciones, levantamientos, distintas formas de luchar contra una forma de organización, agrega.

Hacia nuevas formas

Garza Zepeda se ha percatado que en los últimos años han existido cambios en las maneras de expresión de los movimientos sociales, lo cual ha sido objeto de estudio para él últimamente.

Este viernes, el catedrático presenta Insurrección, fiesta y construcción de otro mundo en las luchas de la APPO (Oaxaca 2006-2010), a las 18:00 horas, en espacio Huizache, Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca.

En el libro aborda esas nuevas manifestaciones gestadas en los movimientos sociales, donde las acciones surgen al interior para cambiar algo en el sistema y ya no se espera que alguien más, quizá la autoridad, lo haga.

"A lo que me he dedicado es a ver las transformaciones más contemporáneas en las formas de lucha de los movimientos sociales, no se presentan sólo en Oaxaca, en México, sino en todo el mundo.

"Cuando uno habla de movimiento social piensa en gente en la calle, manifestándose, en un mitin, enfrentándose a la policía o bloqueando, pero en los últimos años, en la última década del siglo XX, en todo el mundo se han empezado a encontrar formas diferentes de expresión de inconformidades o de los afanes de crear una sociedad distinta ?Qué es eso diferente?, que estas otras formas de movimiento implican una forma de relación y una forma de acción con las autoridades.

Y lo que ha ocurrido en los 90, tal vez antes -dice Garza Zepeda- es que en lugar de expresarse colectivamente para pedirle a una autoridad o alguien que haga algo, la gente está empezando a hacer algo diferente.

"Es decir, ya no voy a la calle para exigirle a una autoridad que haga algo, sino que eso que quiero que se haga lo empiezo a hacer yo; si la gente quiere otra forma de vivir, ya no va y le pide al gobierno que cambie algo para vivir de otro modo, sino que empieza a tratar de vivir como quisiera que fuera la vida.

No obstante, refiere que estas otras expresiones son poco visibles, debido a que no son muy mediáticas. Esto, debido a que una foto que muestre, por ejemplo, una asamblea no es tan impactante o de valor para los medios.

Ante ello, explica que sus investigaciones se centran en ese enfoque de las nuevas formas de los movimientos sociales, "y que ahora trato de mirar no sólo en las experiencias colectivas", sino a nivel individual, en la vida cotidiana.

"Lo que pienso es: cada uno de nosotros está inconforme con este mundo, por muchas cosas, y nos resistimos a él porque es un mundo que no nos deja vivir bien, con dignidad, expresando nuestra creatividad, entonces buscamos hacer algo diferente".

Esto, detalla, a través de acciones de resistencia como las fiestas, reuniones con amigos, la escucha de música o el simple acto de tocar un instrumento para uno mismo y no para un público.

"Y en este sentido, no tiene que ver nada más con la gente más pobre que está en contra de este sistema, yo creo que en contra de este sistema también está la gente que tiene dinero y que tampoco puede vivir humanamente. Y lo veo en que gente de estas clases superiores podrá tener todo el dinero del mundo, comprar lo que quiera, pero siempre está buscando algo más, algo que le permita sentirse pleno, humano".

Garza Zepeda identifica que estas otras formas se perciben a través de la fiesta, un acto que en el mundo racional y capitalista es un desperdicio de dinero. Sin embargo, da un disfrute a las personas.

En su libro Insurrección, fiesta y construcción de otro mundo en las luchas de la APPO (Oaxaca 2006-2010) el investigador analiza todas las formas en que la gente que jamás había participado en alguna protesta de pronto se encontraba en ese movimiento.

Las relaciones entre estas personas en las barricadas, en la toma de medios de comunicación, en la puesta en operación de una radio o el carácter festivo de sus manifestaciones, son algunos de los ejemplos que retoma en este volumen y en las cuales identifica la capacidad de organización y de toma de decisiones, así como de conexión con otras personas.

"Aquí la gente se sorprendía de que es capaz y puede tomar decisiones" y que aunque pareciera que el mundo funciona sin nosotros, en esos momentos de lucha salen las capacidades de decisión", subraya.