Quantcast

Arte y Cultura

Líquido vital, en la obra de Manuela Generali

Albercas, barcos y agua representan los viajes, cambios y deseos de la artista, quien inaugura exposición en Bodega Quetzalli
por Lisbeth Mejía

Hace unas décadas, Manuela Generali (Lugano, Suiza, 1948) se embarcó en un viaje de muchos días, en el que conoció la inmensidad del océano, los seres que en él habitan y que de pronto se dejaban ver por pasajeros y tripulantes.

Aquella travesía marcaría no sólo su llegada a un nuevo continente, sino su relación con el agua, ya sea en forma de océano, lluvias, tormentas o como un elemento que refleja el cielo y adquiere tantas tonalidades posibles como la variedad de estados anímicos en la vida de una persona.

"Llegué a América en un barco; entonces, los barcos representan el viaje, el cambio, las búsquedas", explica la autora de la serie Líquido vital.

Asimismo, que al nacer en un lugar donde había un lago muy grande, el agua ha sido siempre un elemento importante, un líquido en constante movimiento.

"Creo que por su manera de ser, el agua es muy maleable, refleja, depende del cielo, del color, lo que hay abajo, lo que esconde; también, cuando hago las tempestades, se convierte en algo muy violento".

Esa percepción de Generali recuerda la frase del filósofo Heráclito de Efeso, de que "nadie se baña dos veces en el mismo río", ya que la artista percibe el agua como algo que "nunca es igual, que toma la forma del lugar" en que esté.

Hoy a las 19:00 horas, la artista cuya existencia ha transcurrido desde 1978 en México inaugura Líquido vital, en la Bodega Quetzallli (Murguía 400, Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca).

A través de la muestra, Generali comparte óleos y gráfica en los que la constante es el agua, pero que también habla de sus deseos y anhelos. Además de ser un elemento en el que cuando alguien se sumerge hace pensar en otro nacimiento o en la existencia marcada con un silencio similar al que se cree se tiene cuando se está en el útero.

"El otro día estaba pensando por qué pinto ciertas cosas, y pinto cosas que no tengo o que tengo ganas de tener. Como vivo en la ciudad, se me antoja tener la sensación de que estoy en el agua, en una alberca... en parte es un placer que busco2, agrega la autora de Líquido vital.

"He hecho cosas muy diferentes: ahora tengo una exposición en Monterrey, que son ciudades nocturnas, es mucho más acrílico, hago cosas diferentes porque si no me aburro, pero hay siempre como una mano, que ves que soy yo, aunque el tema es diferente".

Manuela Generali es una artista con varias exposiciones en el país y el mundo, quien alista una muestra para los próximos meses en Monterrey, Nuevo León, y que en su labor sigue por la línea de la experimentación, para fluir y ser como el agua, distinta cada vez.

Y aunque siente que tiene un "estilo" o algo que hace distinguir sus obras como propias, se mantiene en ese camino, siguiendo la sensación de que el próximo cuadro a pintar será y puede ser mejor, "que puede ser más sintético o puedes encontrar una manera más fácil de decir las cosas".