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Arte y Cultura

Un espacio para el arte y la cultura

De reciente creación, el espacio pretende albergar diversas manifestaciones y catapultar a artistas
por Lisbeth Mejía

Como un proyecto en el que converjan varias manifestaciones del arte y la cultura, entre ellas la pintura y la poesía, además de conferencias y talleres, es como surge Galería Dulce María Méndez.

Ubicada en un inmueble construido en los años 50 del siglo pasado, se prevé que la galería sea inaugurada en enero de 2017 e iniciar así sus operaciones formales.

La propietaria de esta nueva galería, Dulce María Méndez León García, indicó que la apertura del espacio cultural responde a una intención humanista, de relación con el arte. Asimismo, que se convierta en un despacho editorial, pero siempre vinculado con la sustentabilidad.

Exposiciones temporales, ya sea de pintura, escultura e incluso el arte urbano serán algunas de las muestras que podrán conocer los visitantes de este lugar, ubicado en avenida Juárez número 500, en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca.

Aunque el lugar está abierto a propuestas de artistas locales, nacionales y extranjeros, se dará preferencia a los oaxaqueños, indicó la también maestra en gestión cultural y desarrollo sostenible.

Desde hace unos días, la galería puede ser visitada (previa cita) para conocer las obras que ya se encuentran en exhibición, como las del artista oaxaqueño Max Sanz.

Piezas de la autoría de Francisco Monterrosa, Manuel Molina, Alma Rosa Balderas y Patricia Herrera son algunas de las que podrán conocerse en la galería Dulce María Méndez.

En la parte de murales, ya hay una obra de Jesús Kobe, uno de los artistas invitados para intervenir uno de los muros del inmueble que en días pasados realizaba este trabajo en relación con el mezcal y la diosa Mayagüel.

Max Sanz, artista invitado

En la galería se dispone de una sala para exposiciones individuales. En el arranque del proyecto, son las creaciones del artista oaxaqueño Max Sanz las que inauguran el espacio. De esta forma, y con la inclusión de varias series, Max comparte su trabajo en cerámica, pintura y dibujo.

Alma de Carbones es lo más reciente de la propuesta de Max Sanz, quien recurre al dibujo, el uso de telas estampadas, así como la caligrafía, para referirse a esa alma que queda cuando un árbol es quemado para convertirse en carbón.

"Y ese mismo carbón nos ayuda a crear; a partir de una destrucción, podemos empezar a crear. También es una forma de practicar, y el dibujo es una de las cosas que se tienen que practicar y revalorar, para llevarlo a un plano más extenso", detalló Sanz sobre la serie.