Ventana Fotográfica: 1×300 | Arte y Cultura
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Arte y Cultura

Ventana Fotográfica: 1×300

Décima entrega de la serie Ventana Fotográfica: 1×300

Ventana Fotográfica: 1×300 | El Imparcial de Oaxaca
Encuentros. Fotografía de Edson Caballero Trujillo ©

Las bicicletas no ruedan los lunes. Toca descanso. Inmóviles, reposan apiñadas en dos hileras, con las llantas delanteras encimadas, mirándose y repasando el trajín de los días y la gente.

La niña Jacinta, por ejemplo, vecina y clienta asidua, se apersonó el último viernes con su nombre inscrito en un granito de arroz y con ocho inmensos globos azules que enlazó con esmero en cada lado del manubrio. Tras encaramarse a la bicicleta y dejar atrás a su hermanito en llanto, declaró airosa “hoy, sí que voy a volar”.

La señora pelirroja llega puntualmente los domingos a las nueve de la mañana, pide cortésmente la misma bicicleta de siempre —la del sillín acolchonadito— y se retira sola a pedalear no sin antes formular su pregunta habitual“¿y el atajo más corto, cuál es?”. Sin esperar respuesta, la señora se pierde en el bosque con su pelo rojizo que se funde en el follaje otoñal.

El Don de lentes tiene —sin duda alguna—un gran don de gente a pesar de vivir obsesivamente con la muerte. Cuando se presenta al puesto, cita con elocuencia a Nerón, a Nietzsche y a Tomás de Aquino y se marcha luego, luego en la bicicleta más grande, tratando de esquivar el destino en cada vuelta de rueda.

El joven, el de flequillo largo y gesto huidizo, renta una de tanto en tanto para hacer equilibrismo y malabares; trepa incluso por los troncos verticales y avanza rodando de copa en copa arriba de los árboles, donde se instala y desde donde divisa las calvicies de la tierra y los humanos.

Y así se suceden los usuarios a lo largo de los días hasta la hora del cierre, cuando regresan agotados, con las bicicletas a cuestas y con huellas de paraíso, de dulces, de vida y de fronda.