Darío Castillejos: "al poder no le gusta ser retratado ni ser exhibido" |
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Especiales

Darío Castillejos: “al poder no le gusta ser retratado ni ser exhibido”

El caricaturista oaxaqueño ganó el Premio a la Excelencia Periodística 2019, en la categoría de Caricaturas, por la pieza Oficio de alto riesgo

  • Darío Castillejos: “al poder no le gusta ser retratado ni ser exhibido”
  • Darío Castillejos: “al poder no le gusta ser retratado ni ser exhibido”

Cuando el caricaturista Darío Castillejos se entera de que ha ganado uno de los Premios a la Excelencia Periodística 2019, tres informadores han sido asesinados. Y todo ello en tan solo una semana, en un país donde al octavo mes hay ya 10 periodistas ultimados (solo 2 menos que en 2018, según reportes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ONU-DH).

La profesión es de alto riesgo, “de vida o muerte” y con innumerables bajas, considera Darío (Oaxaca, 1974), quien ha llevado esa idea a la pieza con que obtuvo uno de los 14 galardones que otorga anualmente la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Este miércoles, el ente que reconoció a la colombiana Jineth Bedoya Lima con el Gran premio a la libertad de prensa definió como ganador de la categoría de Caricaturas al periodista mexicano, colaborador en el diario EL IMPARCIAL, así como de otras publicaciones en el mundo (The New York Times, Foreign affairs Latinoamérica y Le monde).

Oficio de alto riesgo es el cartón con que el Castillejos ha planteado la crisis de libertad de expresión que enfrentan los periodistas de México. Las cifras parecen darle la razón, pues del año 2000 a la fecha se han registrado 130 asesinatos de informadores en el país, en posible relación con su labor, según detalla la organización Artículo 19. Para el mismo periodo, la Comisión Nacional de Derechos Humanos contabiliza 144. En ambos casos, el país es superado sólo por Afganistán y Siria.

¿Cómo observa a la caricatura política en la actualidad?

Es un oficio que debe defenderse a toda costa, que está en riesgo, que ha sido amenazado todo el tiempo. Y más ahora porque los espacios se han cerrado, se ha intentado censurar muchas de las veces el trabajo de los dibujantes, porque se sabe que es de un impacto importante y porque gráficamente el mensaje llega mejor a la gente. Al poder no le gusta ser retratado ni ser exhibido. Tenemos pruebas como las que se dieron ahora en el New York times, en donde se suprimieron los dibujos editoriales de sus páginas y donde vimos el despido de un caricaturista canadiense (Michael de Adder) por haber publicado una caricatura de Donald Trump jugando golf mientras están ahogados unos migrantes, de la foto del padre y niña que se volvió viral.

¿Y está ahí la responsabilidad del caricaturista, en señalar al poder?

El caricaturista es precisamente un contrapeso del poder. En todo poder, sociedad y gobierno debe de haber contrapesos, y la crítica es uno muy importante. Tiene que estar presente en eso. Cuando no se logra aceptar la crítica, no hay manera de que el gobierno tenga empatía con la causa social. Pero muchas de las veces al gobierno no le gusta que la gente alce la voz, por eso no se apuesta muchas veces a la cultura porque un efecto inmediato de ello es generar una conciencia crítica. Cuando no hay esa conciencia, el poder puede hacer y deshacer a su antojo.

******
Para el también presidente de Cartonclub y tres veces Premio Nacional de Periodismo (2012, 2014 y 2015), es ese mismo caldo de cultivo, el de la ignorancia, el que permite el aumento de la intolerancia. También, de los males y vicios que se arraigan en las sociedades, incluida la pobreza.

Más allá de las figuras políticas y gobiernos, ¿en dónde está el poder que causa tales males?
El poder se manifiesta en muchos ámbitos. Desde luego, la burocracia, la autoridad, el poder intelectual, el económico, el que dan las ideologías, las religiones. Toda la diversificación del poder tiene que ser criticada. Pero no es sólo la crítica al poder como autoridad, sino al que la sociedad tiene. Se pueden criticar los excesos del poder, pero también los defectos de la sociedad, la inactividad, el conformismo, la corrupción, la complicidad pasiva en esta relación con el gobierno.

******
Es fácil decir que el gobierno es el culpable de los males, pero ese gobierno emerge de una sociedad, ahonda Darío. Y es muchas veces esa sociedad la que se conforma ni levanta la voz. En ese contexto, está el periodismo, que en las reflexiones del caricaturista tampoco se salva de la crítica. “Muchas veces, los medios son utilizados para fines indecibles, se vuelven comparsa de las corruptelas del poder”, apunta el también autor del libro Impresiones de un mundo desdibujado (Almadía, 2016).

Pero los medios también son parte del fenómeno que últimamente se ha denominado fake news o noticias falsas…
Sí, y hay que identificarlas.

Y en medio de ello, ¿cuál es aquí el papel del periodista?
Tiene que ser leal a la ética, ser portavoz de los menos favorecidos, y en ese sentido estar muy pendiente de la falsedad que hay en las redes, y desnudarlas porque muchas de las veces las fake news son utilizadas como armas de desinformación que tienen por objeto debilitar a la sociedad en la generación de conciencia crítica.