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Guelaguetza: de los Lunes del Cerro al espectáculo

La tradición ya se perdió, señala Víctor Labastida, integrante del Comité de Autenticidad sobre la fiesta de julio en la que participarán 52 comunidades

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De la fiesta de los Lunes del Cerro, lo único que queda como tradición “es que vamos todavía al Cerro del Fortín”. Pero la romería o el ir a desayunar, el ir a comer y la convivencia, se están perdiendo o prácticamente ya se perdió. Víctor Vázquez Labastida, presidente del Comité de Autenticidad, comenta que “algunas personas ya nada más van por ver la Guelaguetza (entendida esta como las funciones de danzas y bailes tradicionales). Pagan o logran entrar a la última sección”.

Pero todo esto ha cambiado desde 1958, cuando se presenta por vez primera el programa conocido ahora como Guelaguetza, recuerda quien por casi tres décadas está en el comité encargado de “evaluar” a las comunidades que se inscriben para participar en las dos ediciones de los Lunes del Cerro.

La Guelaguetza es algo que se agregó a la fiesta de los Lunes del Cerro, expone sobre las funciones que en este año tendrán a 52 delegaciones, en cuatro funciones los días 22 y 29 de julio en el Auditorio Guelaguetza. Esta palabra, que da nombre al programa y al recinto en que se desarrolla dista mucho de su significado entre los pueblos zapotecos, donde se trata de un dar y recibir, de un intercambio de ayuda en los compromisos adquiridos.

Asimismo, difiere de la costumbre que al menos Labastida vivió en su infancia y juventud, cuando se iba al Cerro del Fortín muy temprano, para desayunar, comer, ver las competencias deportivas y “hasta en la tarde ver el espectáculo artístico”.
Ahora, señala, la palabra Guelaguetza tiene otro significado: “un espectáculo donde se reúnen las ocho regiones del estado para ofrecer sus bailes y danzas”.

DAN A CONOCER A DELEGACIONES PARTICIPANTES

Este viernes, autoridades de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca y de la Secretaría de Turismo, así como integrantes del Comité de Autenticidad, dieron a conocer a las delegaciones que participarán en las cuatro funciones de los Lunes del Cerro.

En este año, indicaron que fueron 83 las comunidades inscritas, aunque 11 declinaron de sus postulaciones. Eso hizo que el comité visitara únicamente a 72, y entre estas eligiera a las 52 que estarán en las presentaciones en el Auditorio Guelaguetza.

En la convocatoria se inscribieron 25 delegaciones de la región Valles Centrales; 19, del Istmo de Tehuantepec; 13, de la Costa; 6, de la Mixteca; 6, del Papaloápam; 6, de la Sierra Sur; 4, de la Sierra Norte, y 4, de la Cañada.

En este año, son cuatro las comunidades que participarán por primera vez: San Francisco del Mar, Chicapa de Castro (ambas del Istmo de Tehuantepec), San Carlos Yautepec (región Sierra Sur) y San Juan Lachao (región Mixteca).

En las funciones, Huautla de Jiménez es la que estará en todas, debido a que, como refiere el comité, sólo había dos opciones que representarán a la región Cañada, y una de ellas no había tenido buen desempeño.

“Teníamos que tener representación de la Cañada en las cuatro”, señala Labastida.

Entre las comunidades que han estado en años previos, pero que no estarán ahora se encuentran Juchitán de Zaragoza (región Istmo) y San Andrés Huaxpaltepec (Costa).

Esta última se vio afectada por la nueva disposición, que pedía la inclusión de personas de todas las edades en su delegación, pues son especialmente las mayores de edad las que tienen un papel fundamental en las tradiciones o costumbres de los pueblos, según explica Labastida.

Este punto no favoreció a San Andrés Huaxpaltepec, señala Pedro Hernández, representante del grupo de esa comunidad. En su delegación, explica, participan mayormente personas jóvenes o menores, mientras que las mayores no quieren ser parte de tal actividad, y por ello tampoco se les puede obligar a participar.

Eso es lo que se trató de explicar a la Secretaría de Cultura, recuerda Hernández. Asimismo, refiere que notaron que el comité no leyó la monografía, pues cuando llegaron desconocían los personajes y contexto que presentaron en la visita. “Eso es una falta de respeto al trabajo que estamos haciendo”, comenta.

Sin embargo, considera que el no estar en la edición no afecta a la comunidad, pues participe o no en los Lunes del Cerro, Huaxpaltepec sigue siendo lo que es, con un traje propio de toda la región y con un trabajo que no fue aceptado por varias delegaciones, pero que muestra algo auténtico.

Los nuevos puntos de la convocatoria afectaron a la delegación, pero “vamos a seguir intentando el siguiente año, hasta donde podamos”, señala Hernández.

AUTENTICIDAD EN ENTREDICHO

¿Cómo ha de entenderse la autenticidad si las culturas son dinámicas? A propósito de lo que evalúa el comité en las comunidades que se inscriben para los Lunes del Cerro, Labastida reconoce que las culturas, como todo proceso, son dinámicas y cambian debido a varios factores, entre ellos el tiempo, y eso también se considera al momento de evaluar a las delegaciones.

“Por eso se les pide una monografía que incluye una investigación para que nos digan cómo ocurrió un cambio o proceso de transformar alguno de los elementos. Y si esa investigación la hace válida, nosotros (comité) decimos que no hay problema. Si es un invento, (se) sale”.

¿Qué podría ser un “invento” y por lo cual el comité no aceptaría a la comunidad o le pediría no incluirlo? Labastida dice que “elementos extraños” como los tenis que por los años 80 quiso incluir una comunidad de los Valles Centrales para ejecutar la Danza de la Pluma. “Se les hizo muy cómodo traer tenis porque podían saltar más, no se les lastimaba el cacle, que es el calzado tradicional”.

Otra de las cosas que se cuidó en este año fue que no se incluyeran personas ajenas a la comunidad o que aunque hayan nacido en ella no radiquen más en ella. “Su estilo de bailar es muy diferente porque no está acostumbrado a estar en las fiestas, en las mayordomías o en las fiestas familiares. Y eso es algo que hay que tomar en cuenta, que sea una tradición viva”.

TRADICIONES VIVAS Y UN TERCER LUNES

¿Influyen los Lunes del Cerro en que se mantengan vivas las tradiciones en las comunidades? Sí, y para bien, según considera Labastida. Aunque pide reconocer que lo que se presenta en los Lunes del Cerro es una representación y síntesis de 12 minutos de una fiesta o tradición viva en una comunidad. Y esta tradición puede tomar meses (por ejemplo, una boda, que comienza meses antes con la pedida de la novia y otras actividades).

Sobre un tercer Lunes del Cerro dice que se tiene que hacerse un análisis de los pros y contras, si es factible, si rompe con la tradición y cuál es el propósito. “Es algo que se tiene que analizar detalladamente y con varias personas que puedan intervenir para que realmente se algo en que todo Oaxaca está de acuerdo”.