Carnaval de Juxtlahuaca: danzan Rubios al sonido del cuerno |
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Carnaval de Juxtlahuaca: danzan Rubios al sonido del cuerno

Cinco grupos de distintos barrios salieron a bailar para recordar lo vivido durante el año y parodiar algunas escenas comunes que dan a esta festividad un acento único

Carnaval de Juxtlahuaca: danzan Rubios al sonido del cuerno | El Imparcial de Oaxaca
La comida

Los participantes, organizadores y la autoridad compraron un par de reces para elaborar el tradicional coloradito que se ofrece en la celebración.

Grupos participantes

San Pedro, San Judas, Agua Azul, San Judas, Evelio Cruz, Santo Niño.

El dato

Según los asistentes el señor Evaluó Cruz Manzano del barrio del Centro fue quien comenzó con la “Danza de los rubios”y ahora el grupo que sale de su casa lleva su nombre.

Sonó el cuerno de toro, la flauta y el tambor, también el violín y la jara para que los rubios, el chilolo y el macho danzaran en lo que fue el Carnaval 2018 de este pueblo Mixteco.

Después del mediodía de ayer, salieron a las calles unos cinco grupos para cerrar la parodia de la fiesta pagana y así iniciar este Miércoles de Ceniza, tal como lo dicta el rito católico que da paso a la Cuaresma, tiempo de guardar.

La historia data de hace cientos de años, cuando los antepasado de Juxtlahuaca iniciaron con sus bailes para recordar las vivencias y reírse de situaciones tristes o complicadas.

Inmersos en una algarabía, los barrios del Centro y de Santo Domingo, dieron a su pueblo esta expresión de danza, colorido y sátira.

No obstante, “la danza narra algo verídico que pasó en algún lugar”, externó Jesús Guzmán Leyva, conocido como “Curro”, quien pertenece a San Judas, un grupo que surgió recientemente en el barrio del Centro, pero que busca mantener la originalidad con la participación de personas mayores.

Pese a la autenticidad de este carnaval y el realce que da a Oaxaca, el evento sufre la ausencia gubernamental, toda vez que desde la Secretaría de Turismo no difundió el evento por falta de varios elementos, coincidieron los lugareños.

Los asistentes, en su mayoría, habitantes de este municipio y de comunidades aledañas fueron quienes presenciaron y siguieron a los danzantes quienes dieron fin a este carnaval.

Bailó Juxtlahuaca

Al sonido del cuerno de toro tocado por un hombre vestido con chivarra empezó la fiesta.

Era el grupo de los rubios que salía de la Cofradía, espacio donde tiene el barrio de Santo Domingo su regiduría de Usos Costumbres.

Este singular baile también llega al auditorio Guelaguetza en el mes de julio y hace brillar con todo su esplendor a su tierra, a su gente, quienes son cobijados por la tradición.

Las calles de Juxtlahuaca se llenaron de gente, familias enteras salieron de sus hogares. Mujeres con menores en brazos no se perdieron esta celebración.

Eran alrededor de las 13:00 horas y la mayoría de los comercios cerraron para participar en esta fiesta de cada año, considerada como la más auténtica.

Adelante iban hombres cuyos pasos sonaban al movimiento de las espuelas que portaban en los zapatos, con chicote, capulina y sombrero costeño; les siguieron personas entre 70 y 80 años de edad, quienes bailaron al compás de la flauta y el tambor la danza de los chilolos era comandado por un jaguar.

La gente avanzó y acudió por el mayordomo, mientras los organizadores fueron por los integrantes del cabildo municipal para invitarlos a presenciar el cierre del carnaval que inició desde el sábado.

Al paso de los minutos, después de invitar a la autoridad municipal, los grupos vuelven a la danza y a recorrer las calles de Juxtlahuaca hasta regresar a la cofradía donde comen y se da el tradicional baño de harina.

Una banda de música de viento acompañó a los asistentes, pero sólo como símbolo de la conmemoración y para el baile del macho.

En medio de la gente que recorría las calles, iba sólo el peón, un hombre barbón con ropa desarreglada quien observaba a la mujer que se robaría en contra de la voluntad de sus padres.

Las calles fueron insuficientes para ante la concentración de personas en este carnaval, siendo este uno de los pueblos que mantiene su cultura.

 

 

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